EEUU ofrece ayuda a Japón con planta nuclear

El secretario de Energía de Estados Unidos, Ernest Moniz, espera mayor cooperación con Japón sobre las arriesgadas operaciones de limpieza y desmantelamiento de la averiada planta nuclear Fukushima.

La planta ha sufrido una serie de percances en meses recientes, entre ellos filtraciones de agua radiactiva de tanques de almacenamiento. Los incidentes han aumentado las preocupaciones sobre la capacidad de la compañía que opera la planta, Tokyo Electric Power Co. (TEPCO), de cerrarla de manera segura, después de sufrir fisiones al ser azotada por el tsunami en la costa noreste de Japón en marzo de 2011.

"Esperamos que la relación en el área de desmantelamiento entre TEPCO y nuestros laboratorios nacionales crezca y se profundice en años venideros", dijo Moniz durante una conferencia el jueves en Tokio.

"Al igual que el trágico suceso tuvo consecuencial globales, el éxito de la limpieza también tiene relevancia global. Por lo que todos tenemos un interés directo en ver que se den los próximos pasos de manera eficiente y segura", agregó.

Las autoridades normativas japonesas aprobaron el miércoles el retiro de las barras de combustible de un tanque de enfriamiento en un edificio de un reactor dañado y considerado el mayor riesgo en la averiada planta.

Moniz se reunirá con altos funcionarios japoneses, entre ellos el ministro de Industria Toshimitsu Motegi, que supervisa la participación del gobierno en las operaciones de limpieza de la planta.

"Nuestras industrias de desmantelamiento y descontaminación están listas para ayudar en caso que Japón necesite asistencia", dijo Moniz. "Estados Unidos está preparado para ayudar a nuestros aliados en esta gigantesca labor".

El viernes tiene planeada una visita a la planta de Fukushima.

El retiro de las barras de combustible del tanque de enfriamiento de la Unidad 4 es el primer paso importante en un proceso de desmantelamiento que se espera dure decenios en la planta Fukushima Dai-ichi.

El presidente de la entidad normativa, Shunichi Tanaka, ha advertido que el retiro de las barras de combustible será difícil debido al alto riesgo que representa. Añadió que está más preocupado por eso que por la enorme cantidad de agua contaminada que TEPCO lucha por contener.