Búsqueda de materia obscura termina sin logros

A kilómetro y medio bajo tierra, dentro de una mina de oro abandonada, una de las búsquedas más importantes de la física --la de la esquiva materia obscura-- terminó con las manos vacías, informaron científicos el miércoles.

El experimento más sofisticado en la Tierra para detectar la misteriosa materia que tiene masa pero no puede ser vista arrojó "absolutamente ninguna señal" de materia obscura, dijo Richard Gaitskell, de la Universidad Brown, un científico que trabaja en el gran detector subterráneo de xenón (LUX, por sus siglas en inglés).

Un detector integrado a la Estación Espacial Internacional hasta el momento no ha encontrado materia obscura.

Los físicos difundieron el miércoles sus hallazgos preliminares después de los primeros meses de operación en las instalaciones subterráneas de investigación Sanford, que fueron construidas en la antigua mina de Homestake en las Colinas Negras de Dakota del Sur.

Con 1.400 metros (4.580 pies) de tierra ayudando a filtrar la radiación de fondo, los científicos trataron de atrapar la materia oscura, que según ellos podría revelarse en forma de partículas enormes interactuando débilmente. Estas partículas son llamadas WIMPS. Utilizando el equipo más sensible en el mundo, se trató de buscar la huella digital lumínica de una WIMP rebotando en un núcleo de xenón enfriado a menos 101 grados Celsius (-150 Fahrenheit).

Pero no encontraron nada. El equipo planea seguir buscando otro año, pero los integrantes tienen dudas de si encontrarán materia oscura con el equipo actual. Ya están planeando construir un experimento más avanzado en el lugar, utilizando un tanque de xenón más grande.

Aun así, los científicos se animaron y dijeron que los resultados eliminaron a algunos candidatos teóricos de la materia oscura. Pero todavía hay muchos modelos teóricos por investigar.

"La historia breve es que no pudimos ver actuando a la materia oscura, pero hicimos la búsqueda más detallada que se ha realizado alguna vez en el mundo", dijo Daniel McKinsey, un físico de la Universidad de Yale.

El experimento con el detector LUX fue 20 veces más sensible que cualquiera anterior, explicaron. El nuevo experimento que proponen sería 1.000 veces más sensible.

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Seth Borenstein reportó desde Washington.