Antigua Guatemala en crisis administrativa

Antigua Guatemala, la ciudad turística más importante del país, vive una crisis administrativa y de inseguridad y que ha levantado las alarmas de los vecinos y comerciantes que viven de este lugar.

Considerada Patrimonio Cultural de la Humanidad en 1979, por la Unesco, la ciudad está viviendo una crisis administrativa a raíz del encarcelamiento de la mayoría de los miembros del consejo municipal acusados de desvío de fondos lo que ha provocado el descuido, la acumulación de basura y la dificultad de prestar servicios básicos como el agua.

Desde septiembre de 2012 el alcalde Adolfo Vivar guarda prisión porque, junto a varios miembros de su familia y de la corporación municipal, fue acusado por el Ministerio Público de haber establecido una estructura criminal dentro de la municipalidad para aprovecharse del erario público.

Al menos 10 personas están procesadas esperando juicio por este caso. Hasta hoy el Tribunal Supremo Electoral aún no define quién asumirá la alcaldía local en definitiva.

A los problemas administrativos se han sumado la inseguridad que se vive. Esta semana conductores de autobuses paralizaron una parte del transporte debido al asesinato y ataque a dos compañeros.

Según estadísticas del Ministerio de Gobernación, en el área hay un leve aumento en la criminalidad, donde los delitos de mayor incidencia son hurto, homicidios y robo de vehículos y residencias. Según sus registros, en el departamento de Sacatepéquez, donde se localiza Antigua Guatemala, en octubre se han denunciado un total de 41 de esos delitos, 15 de ellos en Antigua.

Robos en casas y calles a plena luz del día provocan la preocupación de vecinos y turistas. Gladys Magalí Méndez, vecina de Antigua, tiene varias historias que contar. Sus hijos fueron asaltados en dos ocasiones, y uno estuvo a punto de morir luego de ser atacado a cuchilladas por un asaltante.

"Uno ve que su familia, los vecinos y los turistas se quejan de los asaltos incluso en los lugares más turísticos y en el día. La policía y gobernación ha dejado de dar la seguridad y cumplir la ley", dice Méndez.

Manuel Murillo, un español que administra un centro cultural, dice que el problema de inseguridad ha existido en la ciudad colonial desde hace mucho tiempo. Sin embargo, no percibe que haya un aumento elevado de incidentes. "será un 5 ó 10%", dice.

"Lo que se ve es que la ciudad está muy dejada, más sucia y desorganizada ahora se nota mucho más, el alcalde que está en la cárcel ni el anterior se preocuparon por eso pero hoy se nota más, el plano cultural es otro que está complicado porque cuando se pide un permiso para una actividad es más difícil porque no hay quién autorice ni quien tome responsabilidad", argumenta.

Según estadísticas del Instituto Guatemalteco de Turismo solo en septiembre de 2013 unos 131.716 visitantes llegaron a Guatemala generando 95 millones de dólares, más del 50% habría visitado Antigua Guatemala.

José Reyes, que trabaja en un restaurante como cajero, asegura que la inseguridad se percibe más en Antigua. "A mi maestra de inglés, estadounidense, la asaltaron le robaron su teléfono y Ipad, ella vivía aquí, pero se fue porque se asustó mucho", recuerda Reyes. Asegura que los asaltantes se aprovechan de los lugares solitarios donde no transita mucha gente aunque sea en el día.

Arkel Benítez, viceministro de Gobernación en temas de prevención, reconoce un alza en la inseguridad, pero dice que hay varias acciones encaminadas a resolver la crisis que vive el departamento y específicamente Antigua. Según el viceministro los índices de inseguridad habían mejorado en los primeros meses del año, pero debido a la muerte, en otro incidente, del encargado del plan estratégico, la situación cambió.

"De enero a julio logramos reducir en 41 por ciento la inseguridad en el casco histórico de Antigua donde opera el plan cuadrante, un plan estratégico de seguridad, pero a raíz de la muerte del comisario a cargo los delitos se volvieron a incrementar", explicó Benítez.

El funcionario asegura que hay tres acciones que mejoraran la seguridad entre las que destacó la donación por parte de empresarios y hoteleros de la zona de cámaras de seguridad, el combate a las extorsiones a conductores de buses, donde ya se ha capturado a algunos responsables y la elaboración de planes estratégicos con nuevos mandos de policías en el lugar.