Paraguay: campesinos abandonan tierras indígenas

Unos 300 campesinos que invadieron hace un año las tierras ancestrales de la etnia Aché en la selva del norte de Paraguay, abandonaron pacíficamente el miércoles la propiedad.

"Tal vez se asustaron al conocer el despliegue de más de 200 policías o no quisieron tener un enfrentamiento, pero lo cierto es que los invasores abandonaron nuestras tierras", dijo el jefe Aché Martín Achijuangi, de la tribu Kuetuvy II, en comunicación telefónica con The Associated Press.

La aldea se encuentra a 400 kilómetros al noreste de Asunción, en la selva del departamento Canindeyú y a unos 80 kilómetros del terreno conocido como Marina Cué donde en junio de 2012 murieron 11 campesinos y seis policías durante una balacera en el intento de desalojo de una hacienda ocupada ilegalmente.

El líder indígena comentó en idioma guaraní que "los policías llegaron junto con el fiscal José Zarza para cumplir una orden judicial de desalojo. El Estado nos dio legalmente en 2010 unas 4.700 hectáreas adentro de la reserva natural del bosque Atlántico para que podamos vivir de acuerdo con nuestras costumbres: cazando animales silvestres y recolectando frutas".

Durante el gobierno del presidente Fernando Lugo, de izquierda (2008-2012), los campesinos sin tierra propia intentaron forzar la entrega de tierras invadiendo propiedades privadas ante la ausencia de terrenos fiscales.

Lugo no pudo cumplir con su principal promesa electoral, la de llevar adelante una reforma agraria, al no obtener los recursos financieros para comprar las fincas del sector privado para satisfacer a 78.000 familias sin tierra.

El actual gobierno del conservador Horacio Cartes, que asumió en agosto, no hizo promesas específicas sobre la reforma agraria pero anunció que pondrá en marcha planes para que los campesinos con tierra permanezcan en sus comunidades dedicándose a la agricultura familiar, con respaldo técnico estatal.