Policía china busca a 8 tras atentado en Tiananmen

La policía china distribuye una lista de ocho sospechosos buscados en relación con un aparente atentado suicida cerca de la Plaza Tiananmen en Beijing que dejó un saldo de cinco muertos y docenas de heridos, dijo el miércoles una gerente hotelera.

Siete de los ocho sospechosos tienen nombres típicos del grupo étnico uigur, que son musulmanes turcos, originarios de la inestable región noroeste de Xinjiang, dijo la gerente de hotel, que sólo se identificó por su apellido, Wu. La mujer dijo que los otros individuos parecían ser de etnia china.

Wu, quien dirige una casa de huéspedes de la oficina de enlace de la ciudad de Karamay, declinó dar otros detalles.

Empleados de otros hoteles de Beijing se negaron a discutir el asunto, aparentemente porque la policía ha prohibido hablar de las investigaciones sobre el ataque del lunes en el corazón político de la capital.

Los medios chinos no mencionaron el miércoles la investigación, aunque varios sí informaron sobre el estado de los lesionados, entre ellos tres ciudadanos filipinos y un japonés.

Una mujer filipina y otra china estaban entre los muertos, además de los tres que iban en el vehículo que arrasó con los transeúntes en una concurrida vía peatonal, se estrelló contra una estructura de piedra y estalló en llamas. El vehículo utilitario terminó cerca del gran retrato de Mao Zedong en la entrada de la Plaza Tiananmen a la Ciudad Prohibida.

De los 38 lesionados, cinco fueron operados, 12 estaban en terapia intensiva y 21 en salas normales, informaron el diario Beijing News y otros.

Wu dijo que la lista de ocho nombres se distribuyó el lunes por la noche a través del sistema que conecta a los hoteles de país con la policía de Beijing.

También el lunes, la policía solicitó información sobre dos sospechosos y su vehículo. No estaba claro si los dos estaban entre los que murieron en el ataque o estaban prófugos, o si sus nombres estaban en la segunda lista de nombres.

La policía no ha informado de un posible motivo del incidente del lunes en uno de los puntos más políticamente sensibles del país y un espacio público fuertemente custodiado.

Los radicales en Xinjiang libran una guerra insurgente de baja intensidad contra el control chino desde hace año y este verano han escenificado cruentos enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.