Congo: el ejército desplaza a los rebeldes

El coronel del ejército congoleño entró triunfante en la ciudad y fue saludado por una multitud que ondeaba hojas de palma después que sus soldados retomaron esta base en su más reciente ofensiva para aplastar a los rebeldes del grupo M23.

"¡Congo para los congoleños!", proclamó en suahili el coronel Mamadou Ndala ante muestras de aprobación y adulación, mientras las mujeres arrojaban flores y gritaban los nombres de comandantes del ejército.

La reconquista de Rumangabo de manos de los rebeldes de M23, supuestamente respaldados por la vecina Ruanda, es la sexta victoria del ejército desde el sábado. Contrasta con la situación de hace un año cuando ni el ejército ni las fuerzas de mantenimiento de las Naciones Unidas pudieron impedir que los mismos rebeldes capturasen Goma, una ciudad de un millón de habitantes.

Con más ayuda que nunca de las fuerzas de la ONU, los militares congoleños aprovechan un aparente debilitamiento en el M23 que comenzó en abril del 2012. La intensificación de la ofensiva tiene lugar en momentos en que Ruanda enfrenta crecientes presiones por los rebeldes. El gobierno de Ruanda niega apoyar a los rebeldes, pese a las evidencias presentadas por un grupo de expertos de la ONU.

Un diplomático de la ONU dijo el lunes que los rebeldes abandonaron casi todas sus posiciones con la excepción de un pequeño triángulo cerca de la frontera con Ruanda.

"Si estas victorias militares son seguidas por presiones regionales serias sobre Ruanda y el M23 para forjar algún tipo de paz sostenible, este podría ser un giro decisivo", opinó Michael Deibert, autor de "La República Democrática del Congo: entre la esperanza y la desesperación".

Deibert agregó que el ejército congoleño suele ser acusado de abusos a los derechos humanos y la falta de rendición de cuentas, factores que deben ser tenidos en cuenta para prevenir contratiempos.

Los rebeldes del M23 dicen que desean participar en conversaciones de paz, aunque han desistido reiteradamente. El vocero del grupo Amani Kabasha acusó al gobierno congoleño de "provocar luchas con la intención de atribuir al M23 la muerte de civiles y justificar una vez más la brigada de intervención de la ONU contra nuestros soldados".

Varios soldados de una fuerza tanzania de mantenimiento de la paz han muerto desde agosto. Esta semana los soldados de la ONU se han desplazado en vehículos blindados de transporte de personal y jeeps con ametralladoras montadas, varios kilómetros (millas) detrás de las fuerzas del ejército.

El este del Congo ha estado convulsionado desde el genocidio de Ruanda de 1994, después del cual extremistas hutu entraron en el Congo. El M23 representa la amenaza más reciente a la región rica en minerales.