EEUU espió 60 millones de llamadas en España

La Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos controló más de 60 millones de llamadas telefónicas en España durante un mes, según publicó el lunes un diario español, en la denuncia más reciente sobre el presunto espionaje estadounidense a sus aliados.

Pero el gobierno, después de escuchar al embajador de Estados Unidos en Madrid, reaccionó de una manera menos airada a la de sus socios europeos.

Al igual que Le Monde en Francia o Der Spiegel en Alemania hace unos días, el diario madrileño El Mundo publicó una gráfica titulada "España - Los últimos 30 días", en la que se muestra el tráfico diario de llamadas telefónicas en el país entre el 10 de diciembre del 2012 y el 8 de enero del 2013. Según el periódico, la NSA vigiló los números y duración de las llamadas, pero no su contenido. El documento no muestra los números.

Según El Mundo, el sistema Metadata usado por la NSA también tenía capacidad para espiar los correos electrónicos y los mensajes de texto telefónicos, aunque no figuran en la gráfica.

El Mundo dijo que el documento fue uno de los filtrados por el ex analista de la NSA Edward Snowden, buscado por Estados Unidos pero al que Rusia le ha concedido asilo.

Al igual que el artículo de Le Monde, el de El Mundo fue redactado en parte por Glenn Greenwald, que denunció en un principio el programa de espionaje de la NSA basándose en las filtraciones de Snowden. El diario español agregó que llegó a un acuerdo con Greenwald para obtener la exclusiva de los documentos de Snowden relativos a España.

El embajador estadounidense James Costos se reunió el lunes con los funcionarios del Ministerio de Asuntos Exteriores durante 45 minutos.

Al término del encuentro, la cancillería no mencionó de forma directa el material de El Mundo pero pidió a las autoridades estadounidenses que entreguen toda la información necesaria relacionada con "las presuntas actividades de espionaje realizadas en España".

España advirtió a Estados Unidos sobre "la importancia de preservar el clima de confianza que rige en las relaciones bilaterales, y de conocer el alcance de unas prácticas que, de ser ciertas, son inapropiadas e inaceptables entre socios y países amigos".

Por su parte, Costos recordó que España y sus aliados se han beneficiado del programa espionaje estadounidense.

"Estados Unidos tiene que equilibrar el importante papel que estos programas desempeñan en la protección de nuestra seguridad nacional y la protección y seguridad de nuestros aliados con los problemas de privacidad legítimamente planteados", indicó Costos en un comunicado.

Para algunos analistas, la respuesta de España al espionaje ha sido la más tibia de los gobiernos europeos porque, de momento, se trata de una información vaga que no afecta a figuras relevantes del Estado como el rey Juan Carlos y, sobre todo, por la cantidad de intereses que ambos países comparten en materia de seguridad y defensa.

"Los servicios secretos de España y Estados Unidos llevan años trabajando juntos y ha sido una relación fructífera y cómoda para ambas partes", dijo Florentino Portero, analista político y profesor de Historia de la Universidad Nacional de Educación a Distancia en Madrid.

"El gobierno español no quiere plantear una crisis con Estados Unidos a propósito de estas filtraciones", añadió.

Portero dijo que tampoco vislumbra una crisis de gran intensidad entre Europa y Estados Unidos a pesar de las respuestas diplomáticas más duras de Francia y Alemania.

"Es difícil saber lo que hay de teatro y de verdad en la indignación de los gobiernos europeos, que se encuentran en una situación profundamente incómoda al no poder explicar a la opinión pública los acuerdos en materia de seguridad que tienen con Estados Unidos", explicó. "Seguro que los documentos filtrados están desvelando niveles de información norteamericana que molestan a los europeos, pero no creo que la crisis sea de gran intensidad", agregó.

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El periodista de AP Ciaran Giles contribuyó a esta nota desde Madrid.