Matan a 3 policías en el norte de Egipto

Varios hombres armados atacaron el lunes un control de seguridad en una ciudad al norte de El Cairo y mataron a tres policías, dijo el Ministerio del Interior, en la muestra más reciente de que los islamistas que lanzaron una campaña armada en la Península del Sinaí podrían haberla extendido a otras zonas de Egipto.

Nadie se atribuyó la responsabilidad por el ataque en la ciudad de Mansoura, aunque dichas acciones suelen ser obra de islamistas opuestos al gobierno egipcio respaldado por los militares.

Tanto el ejército como la policía encaran una ola de insurgencia de los fundamentalistas musulmanes --incluso varios grupos ligados a al-Qaida-- en el norte de la Península del Sinaí tras ser derrocado en julio el presidente Mohammed Morsi, un islamista que fue el primer mandatario salido de las urnas en junio del año pasado.

La campaña islamista ha estado mayormente confinada al Sinaí, zona desértica separada del resto de Egipto por el canal de Suez, aunque los ataques fuera del Sinaí han aumentado en las últimas semanas.

Entre los ataques figuró un intento de asesinato el mes pasado del ministro del Interior, la detonación de un carro bomba junto a un edificio del espionaje militar en la ciudad de Ismailía, junto al canal de Suez, a principios de mes, y el asesinato de cuatro cristianos coptos y un musulmán frente a una iglesia de El Cairo la semana pasada.

Morsi fue depuesto el 3 de julio en un golpe militar tras manifestaciones masivas que pedían su renuncia. Su salida del poder fue seguida por una represión a gran escala contra los miembros de la Hermandad Musulmana, en la que murieron centenares de islamistas y fueron encarcelados por lo menos 2.000 de sus miembros.

Mientras tanto, los partidarios de Morsi han realizado protestas casi diarias para exigir su restauración. El número de participantes en esas protestas ha disminuido paulatinamente, aunque en ocasiones atraen a miles de personas.

Morsi, detenido en un lugar desconocido desde el 3 de julio, será juzgado el 4 de noviembre por su presunta incitación en la muerte de manifestantes frente a su palacio presidencial de El Cairo en diciembre pasado.