Ivanishvili no se conforma con victoria electoral

El multimillonario primer ministro de Georgia debería estar complacido con la victoria de su candidato en una elección presidencial elogiada el lunes por los observadores internacionales como un paso hacia la democracia.

En cambio, Bidzina Ivanishvili denigró al partido perdedor y al 22 % de los votantes que apoyaron a su candidato. También reprendió a sus propios partidarios que no le hicieron caso y no concurrieron a votar, por considerar que no habían cumplido con su deber de ciudadanos.

En la amplia reprimenda, pronunciada durante una conferencia de prensa de casi dos horas, Ivanishvili dejó pocas dudas de que seguirá siendo la figura más influyente en Georgia aun después de ceder el cargo de primer ministro a un miembro de su equipo el mes próximo. Su tono sugiere que se considera en el papel de un sabio patriarca o acaso un director general de empresa.

"Trata a Georgia como una compañía que ha adquirido, conformado según su deseo, y después transferido la dirección a sus propios asistentes, pero sin dejar de controlarla", comentó Gia Nodia, experto en ciencias políticas que dirige un instituto de investigación en la capital Tiblisi.

Ivanishvili asumió como primer ministro hace un año cuando su coalición superó al partido de su acerbo rival, Mijail Saakashvili. El multimillonario consolidó su control político en la elección presidencial del domingo cuando el candidato que escogió, Giorgi Margvelashvili, exrrector universitario de 44 años, ganó con el 62 % del voto.

Ivanishvili dijo que esperaba anunciar el sábado su candidato a primer ministro, el cargo más poderoso en el nuevo sistema parlamentario georgiano. La candidatura deberá ser aprobada por el parlamento, que su partido controla.

Los dos nuevos líderes georgianos serán vigilados por Ivanishvili. El presidente electo dijo, en una conferencia de prensa el lunes, que no tenía por qué no escuchar a su "autorizado amigo".

La vasta riqueza y generosidad de Ivanishvili le han conferido considerable influencia. Hace casi una década, cuando Georgia estaba cerca de un colapso económico, intervino para pagar los salarios de los funcionarios del gobierno y sus amados actores teatrales. Los georgianos solo en los últimos años se enteraron de que había financiado la construcción de la nueva catedral.

Este año comprometió 1.000 millones de dólares a un nuevo fondo de inversiones destinado a estimular el desarrollo económico nacional. Su fortuna, calculada en 5.300 millones de dólares, equivale a un tercio de la producción total de la economía georgiana.

Ivanishvili se asombró de que el candidato presidencial del partido de Saakashvili, expresidente del parlamento David Bakradze, hubiera recibido un 22 % de los votos entre los 23 candidatos.

"No podía haberlo imaginado ni siquiera en en la hipótesis más pesimista", afirmó. "Y demostró lo que siempre dije, que carecemos de cultura política".