Perú protegerá a jefes de cárceles tras asesinato

El gobierno peruano otorgará seguridad a los directores de las cárceles luego que uno de ellos fue asesinado mientras almorzaba a pocas cuadras de la prisión que dirigía, anunció el sábado el presidente Ollanta Humala.

"Ya hemos dado disposiciones para que se haga una investigación y se brinde seguridad a los directores de penales, particularmente donde hay organizaciones criminales de alta peligrosidad", dijo Humala tras un acto público en Lima.

Perú tiene 68 directores de cárceles, quienes no tienen protección policial y cuyos sueldos no superan los 800 dólares mensuales.

Humala también admitió a periodistas que el nivel de inseguridad pública se ha mantenido más de dos décadas en Perú.

"El tema de la inseguridad...no es un tema que de la noche a la mañana (apareció), es un tema de más de 20 años, basta mirar sus titulares de otros años, se ha mantenido", dijo Humala, un ex militar, quien prometió mano dura contra el crimen antes de llegar al poder.

Humala soporta en octubre la más alta impopularidad (66 desde que empezó su mandato en julio de 2011, según un sondeo nacional de la firma Ipsos Perú publicada por el diario El Comercio. Una de las principales razones de la desaprobación a Humala es la inseguridad pública.

El viernes Jorge Izquierdo, 61 años, director del violento penal "El Milagro", de la ciudad norteña de Trujillo, fue asesinado a tiros en un restaurante donde almorzaba junto a 12 agentes penitenciarios, a menos de dos cuadras de la cárcel que dirigía y que alberga a capos del crimen organizado.

La administración de las cárceles considera que podría tratarse de una venganza contra Izquierdo luego que hace una semana se trasladó a 50 reos de ese penal a otro ubicado en el extremo sureste, a más de 4.000 metros de altitud. Otro director en un penal de Lima fue asesinado a tiros en 2010. La policía hasta el momento no ha revelado quién fue el autor ni los móviles del asesinato.

Fiscales contra el crimen organizado dijeron a The Associated Press que Trujillo es una ciudad próspera para los negocios pero que la extorsión se ha extendido a casi todos los rubros comerciales sin importar su dimensión.

Igual que la anterior administración, del entonces presidente Alan García, el actual gobierno justifica el alza de la delincuencia al relacionarla con el crecimiento económico del país, uno de los más altos del mundo.

Perú tiene más de 64.000 presidiarios en 68 prisiones, pese a que la capacidad de las cárceles está diseñada para 28.000 presidiarios, por lo que el hacinamiento llega a 123%, según datos oficiales.