El papa recibe al presidente de Panamá

El presidente del Panamá, Ricardo Martinelli, se comprometió el sábado ante el papa Francisco a reducir la pobreza en su país.

"Yo quiero reducir verdaderamente la pobreza de Panamá", le expresó Martinelli al pontífice en la audiencia de 25 minutos que le concedió en la biblioteca de los palacios pontificios.

El mandatario le regaló una estatua de Santa María la Antigua, patrona de Panamá, que fue colocada previamente en los jardines del Vaticano, como parte del Quinto Centenario de la primera diócesis en tierra firme americana.

Además, un filigrana de oro realizado por indígenas bañado en oro, y el papa un mosaico de la plaza de San Pedro y el documento de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe (CELAM) de Aparecida, celebrada en 2007.

"No lo lea de golpe, va a ser pesado, sino lo que más le interese", le recomendó el pontífice.

Martinelli preguntó al papa cómo le va al club de fútbol San Lorenzo, y Francisco, evidenciado que sigue con atención al equipo argentino del cual es hincha, respondió: "ayer perdimos".

Una delegación de 13 personas acompañó al presidente panameño, entre ellas su esposa Marta Linares y la ex presidenta Mireya Moscoso.

Posteriormente, Martinelli se entrevistó con el secretario para las Relaciones con el Estado, Dominique Mamberti.