Berlusconi relanza Forza Italia

El ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi relanzó formalmente Forza Italia, el partido de centro-derecha que lo catapultó al poder hace 20 años, entre claros indicios de divisiones internas.

El resurgimiento de Forza Italia busca dar nuevos bríos a la centro-derecha y evoca la entrada triunfante de Berlusconi a la política a comienzos de la década de 1990.

El tres veces primer ministro está a punto de perder su lugar en el Senado por fraude fiscal, pero no se le impedirá encabezar un partido político.

Aun así, el anuncio del nuevo Forza Italia, en lugar de dar claro ímpetu a la centro-derecha, reveló confusión dentro del partido.

Figuras clave estuvieron ausentes en la reunión donde se aprobó la disolución del Partido Pueblo de la Libertad, entre ellas el viceprimer ministro Angelino Alfano y otros ministros del gobierno, lo que indica que las divisiones en el partido puestas al descubierto por el fallido intento de Berlusconi de destituir al gobierno del primer ministro Enrico Letta este mes se han profundizado.

Berlusconi, de 77 años, trató de disimular las diferencias, y dijo a los reporteros en Roma que Alfano "goza de su respeto" y que el partido estaba unido.

También dijo que la centro-derecha seguirá apoyando al gobierno de Letta, apenas semanas después de que no pudo destituirlo luego de que Alfano y otros ministros del gobierno que pertenecen al partido rechazaron su orden de renunciar. Berlusconi salió débil de la confrontación, dando paso a la especulación de que el partido se dividiría en facciones rivales.

El analista político Stefano Folli dijo que las ausencias de Alfano y otros ministros de centro-derecha indican que "es muy probable una división".

"El partido no puede nacer con todos los ministros en el gobierno ausentes. Ese es un entorno ambiguo", dijo Folli, del diario empresarial il Sole-24 Ore.

El experto opinó que el apoyo de Berlusconi a Letta es "formal" y que una vez que pierda su lugar en el Senado, la división podría formalizarse con Forza Italia uniéndose a la oposición, dejando atrás la facción de centro-derecha que respalda al gobierno de Letta y que está conformado por varios partidos.