Hombre armado se rinde en Carolina del Norte

Un individuo armado con una carabina se entregó el viernes a las autoridades en Carolina del Norte después de que dejara en libertad a tres rehenes en una farmacia que intentó asaltar, informó la policía.

El hombre, de 46 años y de la ciudad de Gastonia, se rindió varias horas después de que permitiera salir a los empleados del lugar, dijo el sargento de la policía de la localidad de Belmont, John Wilson. La policía interrogaba al individuo y Wilson dijo que podría afrontar cargos de delito grave.

Tras una llamada telefónica, agentes acudieron al establecimiento poco después de la 1:45 de la mañana e intercambiaron disparos con el individuo hasta que advirtieron que había rehenes en el interior, según la policía. Belmont se ubica a 24 kilómetros (15 millas) al oeste de Charlotte.

El hombre tenía una carabina semiautomática SKS y varios cargadores listos, dijo la policía.

"Comenzó a gritar que tenía rehenes", dijo el jefe de la policía, Charlie Franklin. Dos hombres y una mujer se encontraban en la farmacia.

Los agentes se retiraron del establecimiento y solicitaron asistencia. Agentes de las localidades cercanas de Gastonia, el condado de Gaston y Mount Holly rodearon la farmacia mientras proseguían las negociaciones con el individuo.

El hombre permitió la salida de los rehenes del establecimiento poco después de las 4 a.m. No hubo heridos, afirmó Wilson.

"El individuo dijo a los rehenes que no les haría daño si hacían lo que les indicara", dijo Franklin.

Un negociador de la policía convenció al hombre que se rindiera alrededor de las 7 a.m. La policía dijo que el individuo se veía tranquilo cuando salió de la farmacia.

"Colocó su arma sobre el mostrador y salió con las manos en alto", señaló el jefe policial.

La policía siempre tuvo vigilado al sospechoso mediante la cámara de seguridad instalada dentro de la tienda.

"La cámara nos permitió observar el área en la que él se ubicaba y el estado mental en el que se encontraba", aseveró Franklin.

La policía afirmó que observó al individuo tomar y tragar varias píldoras cuya venta requiere receta médica. Hasta el momento se desconocía de qué medicamentos se trató.