San Francisco: Cambian normas tras muertes en vías

Los trenes del sistema de transporte público de San Francisco (BART) deberán desacelerar, frenar o cambiar de ruta al acercarse a trabajadores de mantenimiento en la vía tras la muerte de dos inspectores que fueron embestidos el pasado fin de semana, informó el jueves la entidad.

El gerente general adjunto de BART, Paul Oversier, dijo a la mesa directiva que la nueva norma reemplazará la práctica previa de considerar a los trabajadores los únicos responsables de por su propia seguridad mientras caminan o realizan tareas sobre las vías.

La medida "aborda el tema central en torno a este incidente", indicó Oversier.

"Afortunadamente, las muertes han sido pocas y esporádicas", agregó. "Dicho esto, obviamente una muerte es demasiado".

Los dos empleados, ambos experimentados ingenieros de transporte, habían recibido lo que BART llama "autorización simple" el sábado para inspeccionar una sección de vía sobre el nivel del suelo entre dos estaciones en Walnut Creek, ciudad del este de la Bahía, donde se había reportado un hundimiento en las vías.

Como parte de este proceso un empleado hace las veces de vigilante y debe mantenerse alejado de las vías a fin de advertir al otro si un tren se aproxima. A los equipos también se les obliga tener un plan para salir del lugar ileso en 15 segundos.

Los investigadores federales que analizan los hechos que llevaron al accidente han dicho que el tren que golpeó a los empleados viajaba a entre 96,5 y 112,65 kilómetros por hora (60 y 70 millas por hora) y no redujo la velocidad porque el conductor no observó ninguna señal de seguridad mientras se acercaba al lugar.

Los empleados --Christopher Sheppard, de 58 años e ingeniero de vías de BART, y Laurence Daniels, de 66 y empleado por proyecto-- tampoco contaban con radio ni otro tipo de equipo de comunicación con los que pudieran ser alertados cuando un tren se acercara, dijo Paul Southworth, investigador de Junta Nacional de Seguridad de Transporte (NTSB).

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El periodista de The Associated Press Justin Pritchard en Los Angeles contribuyó a este despacho.