Tribunal chino confirma condena a Bo Xilai

Un tribunal chino confirmó el viernes la culpabilidad y condena a cadena perpetua del político defenestrado Bo Xilai por corrupción y abuso de poder, en la decisión final de uno de los juicios más políticamente intensos en China en muchos años.

El rechazo de la apelación de Bo por pare del Tribunal Popular Superior de la Provincia de Shandong no fue ninguna sorpresa y muchos analistas políticos dijeron que la decisión estaba tomada por líderes del Partido Comunista que desean alejar a Bo del poder lo suficiente como para evitar un regreso.

Bo, ex miembro del Buró Político y jefe del partido en Chongqing, fue declarado culpable del mes pasado de malversación, sobornos y abuso de poder, y condenado a cadena perpetua. La televisión estatal CCTV mostró a Bo en el tribunal vistiendo una camisa blanca y chaqueta negra, sonriendo ligeramente y flanqueado por dos guardias uniformados, con las manos esposadas al frente

El tribunal indicó que los delitos de Bo "condujeron a fuertes consecuencias sociales y dañaron gravemente los intereses del país y el pueblo", según el fallo, colocado en la página electrónica del tribunal.

La conclusión del caso cierra la puerta a un complicado escándalo para la dirección del Partido Comunista, que incluyó revelaciones embarazosas de que la esposa de Bo asesinó a un empresario británico y que un antiguo asistente hizo un intento infructuoso por asilarse en Estados Unidos.

El fallo del viernes permite al presidente chino Xi Jinping unificar a los líderes del partido que pueden haber estado divididos sobre cómo debía manejarse el caso de Bo y centrar la atención del público en las iniciativas del grupo que él dirige.

"Xi Jinping desea crear al menos una apariencia de unidad entre las diferentes facciones", dijo Willy Lam, experto en la política del Partido Comunista en la Universidad China de Hong Kong. "El desea cambiar la atención del público y de los medios de prensa occidentales de algo negativo a algo más positivo".

El fallo pone fin al caso, pero todavía quedan interrogantes sobre a quién se debe responsabilizar por los abusos de la administración de Bo en la ciudad de Chongqing, algo que no se tocó para nada en el juicio.

Como jefe del partido, Bo lideró una ofensiva contra lo que calificó de actividades mafiosas, pero que sus críticos dicen que fue parcialmente una excusa para arrestar a empresarios privados acaudalados, torturarlos y obligarlos a confesar delitos, para entonces encarcelarlos después de juicios sumarios y confiscar sus bienes. Incluso un prominente abogado que trató de defender a uno de los empresarios fue encarcelado.

"Bo Xilai controlaba la policía, los fiscales y los tribunales en Chongqing y no puede evitar la responsabilidad por los fallos condenatorios injustos que ocurrieron allí", dijo Li Zhuang, el abogado encarcelado en la ofensiva. "Mientras no haya una rectificación es difícil cerrar la puerta completamente sobre el caso de Bo".