"La vie d'Adèle" llega a Estados Unidos

"La vie d'Adèle" llega a Estados Unidos desde Francia con el título de "Blue is the Warmest Color" y un cierto nivel de escándalo.

En el lado positivo, el intenso y emotivo romance lésbico (que será distribuido en español con el título de "La vida de Adele" en los próximos meses) llega con la Palma de Oro de Cannes, entregada no sólo al director Abdellatif Kechiche sino también, en un gesto extraordinario, a sus actrices principales, quienes tuvieron una ovación efusiva del presidente del jurado Steven Spielberg. Además ha tenido éxito en taquilla en Francia.

Pero en el lado más complicado tiene un poco de escándalo, por las duras declaraciones tras Cannes que hicieron sus estrellas sobre sus condiciones de trabajo, especialmente la queja de la actriz Lea Seydoux en una entrevista sobre que Kechiche la hizo sentir "como una prostituta" durante la filmación; la cual contraatacó Kechiche diciendo que quizá la película nunca debió estrenarse.

Lo que nos lleva desde luego a las escenas sexuales.

"La vie d'Adèle" tiene escenas sexuales que son muy explícitas para un largometraje, incluyendo una que dura cerca de 10 minutos. Las escenas han hecho que la película tenga una clasificación NC-17 (no apta para menores de 17 años en Estados Unidos) e incluso que haya sido prohibida en un cine en Boise, Idaho. También se ha analizado si el sexo lésbico, aunque sea explícito, es tan auténtico como podría haber sido.

Toda esta discusión sobre las escenas sexuales amenaza, según el punto de vista de su debutante actriz Adele Exarchopoulos, con superar la reacción sobre el resto de la película, que con sus tres horas de duración, ha sido reconocida por muchos como un logro por su descripción cruda y visceral del poder hipnótico y el terrible dolor de un primer amor.

"Esas escenas son como las otras, y le pedimos a la gente que las respeten", dijo Exarchopoulos, de 19 años, durante una entrevista reciente en un hotel de Manhattan, empleando una mezcla encantadora de inglés fluido y titubeante. "Entiendo completamente si no les gusta esta escena o si se sienten incómodos con ella porque... yo también lo siento".

"Porque no estamos acostumbrados a eso, 10 minutos en una sala sólo con dos mujeres amándose. Generalmente en una película hay dos minutos con posiciones hermosas y sexis con una iluminación bonita y música bonita. Nuestras escenas son más como la vida. Pero sí creo que la gente reduce la película a esas escenas".

En cuanto a la reacción del público en Estados Unidos, Exarchopoulos es, como dicen, prudentemente optimista.

"La gente aquí es quizá más puritana", dijo. "Pero tampoco sabíamos lo que iba a pasar antes de Cannes. Cuando vimos a Spielberg, pensamos: a este genio que hizo 'E.T.' nunca le gustará esta película, quizá es demasiado cruda. ¡Pero después dijo que era la mejor historia de amor que hubiera visto en su vida!"

Tanto Exarchopoulos como Seydoux, quien le lleva casi una década a sus 28 años, han sido reconocidas por su valentía y habilidad histriónica. Pero Exarchopoulos ha sido la revelación: Está prácticamente en cada cuadro de la película, que abarca varios años en la vida de una joven-- llamada igualmente Adele -- en el norte de Francia. Un día espía a una mujer de cabello azul, Emma, en la calle y se ve sobrepasada por la atracción que siente, algo que nunca ha sentido por un hombre o por nadie más. Es la historia de un despertar romántico, sexual, intelectual e incluso espiritual.

Pero el romance se pone a prueba por otras fuerzas, la cultura y su clase social. Emma es una artista de una familia bohemia y liberal. Adele tiene un origen más conservador y quiere ser profesora, en vez de ser la escritora que Emma desearía. Al final las dos se enfrentan dolorosa y violentamente.

Al escuchar a Exarchopoulos, la devastadora escena del rompimiento fue incluso más difícil que las escenas sexuales. Ambas actrices han dicho que el director les exigía escena tras escena, incluyendo una semana entera de filmación de las partes con desnudos. Se ha dicho que el director llegó a sumar cientos de horas de imágenes.

"Sí, hizo muchas, muchas escenas", dijo Exarchopoulos. "Y hubo escenas que se filmaron y no se incluyeron en la películas. Escenas aún más intensas. Kechiche quería capturar tu alma".

El director nacido en Túnez reconoce su estilo exigente.

"Nunca me llevó 10 días filmar una escena, pero quizá cinco sí", dijo. "Era una cuestión de actuación, a veces no me gustaba lo que estaba pasando, así que tenía que trabajar hasta tener algo que me satisficiera".

En cuanto a los comentarios especialmente duros de Seydoux, Kechiche agrega una respuesta misteriosa: "Creo que lo que pasó después de Cannes fue orquestado por gente que no quiere mi bien. Creo que Lea fue manipulada en especial por esa gente". (Seydoux no estaba en Nueva York para promover la película).

Algo de lo que se arrepiente Kechiche es su declaración con tono frustrado para la revista francesa Telerama en septiembre sobre que la película nunca debió ser estrenada. "Tuve esa respuesta espontánea en el momento de la entrevista", dijo. "No pensé más allá de eso. Pero ahora cuando me siento mal recuerdo que la película ganó al final de cuentas la Palma de Oro y de manos de un director mítico, Steven Spielberg".

Exarchopoulos, quien claramente tiene un gran futuro por delante, dice que desearía que las recriminaciones, que ella también hizo, se hubieran quedado tras bambalinas. Incluso dice que volvería a trabajar para Kechiche -- "pero no ahora".

"Algunos directores hacen tres tomas y ni siquiera te están mirando", dijo. "Yo prefiero alguien que me pida mucho pero que dé mucho de su parte".