Revisarán finanzas de grandes bancos en zona euro

El Banco Central Europeo anunció el miércoles que examinará 128 de los bancos más grandes de la zona euro a fin de restaurar la confianza en el sistema financiero --y sentar las bases para el crecimiento-- después de que estudios similares previos resultaron deficientes.

La medida será una prueba crucial para la credibilidad del BCE en sus preparativos para asumir la función de supervisor bancario de la Unión Europea.

En 2009 y 2011 varios bancos pasaron la prueba de liquidez que les efectuó otra agencia con facultades más limitadas, la Autoridad Bancaria Europea, pero después fue necesario rescatarlos.

El lento progreso de Europa para sanear su banca contrasta con Estados Unidos, donde las autoridades maniobraron desde el principio para hacer que las instituciones crediticias reforzaran su liquidez después del derrumbe en 2008 del banco de inversiones Lehman Brothers.

El BCE anunció el miércoles que su revisión de los bancos comenzará en noviembre y durará un año. En colaboración con las autoridades locales del sector, funcionarios del BCE efectuarán un análisis amplio de los activos y la fortaleza financiera de las instituciones crediticias.

Los expertos buscarán en particular pérdidas ocultas como préstamos a empresas y proyectos de bienes raíces que difícilmente serán reembolsados.

El presidente del BCE, Mario Draghi, describió la medida como "un paso importante para Europa y para el futuro de la economía de la zona euro".

La revisión que efectuará el BCE será seguida de una prueba de liquidez en la que se simularán las pérdidas de un banco en caso de una recesión económica o crisis financiera repentina. La prueba de liquidez se realizará juntamente con la Autoridad Bancaria Europea.

La interrogante ahora es si esas pruebas de liquidez serán más creíbles que las anteriores.

Thomas Huertas, socio en una unidad de la firma especializada Ernst & Young, dijo que lo serán porque el BCE habrá revisado los balances de los bancos antes de efectuar las pruebas, aspecto que fue incapaz de hacer antes la ABE.

Al final, los bancos podrían ser obligados a que restauren sus finanzas mediante un incremento de sus capitales o la venta de activos riesgosos.

El tema es importante para la recuperación de Europa porque los bancos que tengan inversiones en problemas, como créditos incobrables, podrían ser incapaces o estar indispuestos para allegarse efectivo a fin de prestar a empresas que necesitan créditos para ampliar sus actividades.

Estos bancos también podrían elevar las tasas de interés de sus créditos, lo cual frustraría la capacidad del BCE para estimular la economía con créditos de bajo costo.