Muere en México defensor de la ballena gris

Francisco Mayoral, un connotado defensor de la ballena gris en México y uno de los primeros y más experimentados guías para la observación cercana de los cetáceos, murió el martes de una apoplejía. Tenía 72 años.

Mayoral, un experimentado pescador, se convirtió en guía turístico y durante cuatro décadas llevó a los investigadores a ver de cerca las ballenas, dijo Serge Dedina, director ejecutivo del grupo ambientalista Wildcoast.

Mayoral, también conocido con los sobrenombres de "Pachico" y "abuelo de las ballenas", fue quizá la primera persona de la laguna de San Ignacio, en Baja California Sur, que se acercó lo suficiente para tocar una ballena.

A mediados de la década de 1990, Mayoral alertó a ambientalistas sobre un plan conjunto de intereses comerciales mexicanos y japoneses para construir una salina que, de acuerdo con Dedina, habría devastado la laguna costera, un lugar primordial para la reproducción de los cetáceos. Bajo una intensa presión, el gobierno de México canceló el proyecto en el 2000.

Lo que distinguió su vida fue su amor por las ballenas, dijo el ambientalista Homero Aridjis, quien ayudó a librar la lucha contra la salina.

La observación de ballenas se ha vuelto un atractivo turístico popular en la costa bajacaliforniana y la laguna es actualmente un área protegida.

Mayoral falleció en el estado de Baja California Sur. Su hijo Ranulfo dijo que la familia planea enterrarlo en San Ignacio, cerca de la laguna que adoró y donde vivió gran parte de su vida en una humilde choza con piso de arena.

Le sobreviven cuatro hijos y dos hijas, algunos de los cuales dirigen visitas guiadas para observar a las ballenas.