Uruguay: sancionan a jefes de Armada por quejarse

El gobierno uruguayo sancionará al comandante de la Armada y al jefe de sus fuerzas marinas por haberse quejado en un acto oficial del bajo presupuesto asignado a la fuerza y de la imposibilidad de cumplir todas sus funciones.

En un discurso el 17 de octubre durante la celebración de un aniversario de la marina de guerra, el comandante de las Fuerzas de Mar, capitán de navío Jorge Jaunsolo, pidió perdón por no haber podido cumplir su promesa de "mantener en servicio lo que se puede mantener".

"Me disculpo, pero es imposible mantener toda una fuerza de mar con solamente un presupuesto de algo más de 700.000 dólares al año", agregó. El discurso había sido antes aprobado por el comandante en jefe de la Armada, almirante Ricardo Giambruno.

El ministro de Defensa Eleuterio Fernández Huidobro -ex guerrillero y amigo del presidente José Mujica- anunció que ambos militares serán sancionados porque más allá de si lo manifestado es cierto o no, las Fuerzas Armadas no pueden convertirse en un sindicato.

"Se está desatando una especie de moda sindical en las Fuerzas Armadas, que no es admisible porque, si se la acepta, ¡cuidado con la democracia en ese caso!", advirtió Fernández Huidobro en diálogo con Associated Press.

El 17 de septiembre, un mes antes del cuestionado discurso, Fernández Huidobro había concurrido a la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados para hablar del estado de la Armada acompañado por un oficial de la fuerza, que describió la situación en estado de "desastre".

Ejemplificó que los barcos se construyen para durar entre 30 y 35 años pero los de la marina de guerra uruguaya sobrepasan ese límite y que de un total de 11 barcos, sólo uno está en condiciones relativamente buenas de navegar.

Otro oficial del arma, el contralmirante Daniel Menini, manifestó a radio Universal que la uruguaya es "la flota más envejecida de la era contemporánea, es decir desde finales de la Primera Guerra Mundial".

"No es ninguna novedad que al gobierno le preocupa el estado de la Armada, pero el remedio para esa enfermedad se llama muchos millones de dólares", indicó el ministro de Defensa. Y ejemplificó que para comprar un solo buque nuevo se requiere una inversión de entre 40 y 50 millones de dólares.

El diputado José Amy, integrante de la Comisión de Defensa y miembro del opositor Partido Colorado, dijo compartir con el ministro el concepto de que los militares tienen prohibido hacer reivindicaciones pero mostró su preocupación por el estado de la Armada y de la Fuerza Aérea.

Amy dijo a AP que "los barcos son vetustos y algunos en otros países serían chatarra. Nadie quiere pagar el costo de hablar de gastos en defensa. Pero no se trata de imaginar hipótesis de guerra con Brasil o Argentina, sino de tener recursos para ejercer la soberanía territorial y marítima. Si no tenemos barcos, no podemos hacerlo".

Agregó que "tampoco tenemos un avión capaz de interceptar a la cantidad de avionetas irregulares que ingresan al territorio nacional. Lamentablemente entre los narcotraficantes ya se ha corrido la bola (corrido la voz) de que tenemos una capacidad de reacción muy limitada".