Alcalde ofrece escuela a niños de Fukushima

Una generación atrás, el Dr. Akira Sugenoya operó de cáncer a más de 100 niños después de la catástrofe nuclear de Chernóbil en 1996. Hoy, como alcalde de una ciudad del centro de Japón, trata de evitar que se repita su propia historia.

A partir de abril, los padres que viven en las sombras del desastre nuclear de Fukushima podrán enviar a sus hijos a la ciudad de Matsumoto, a unos 300 kilómetros de distancia, para asistir a la escuela. El gobierno municipal pagará 1,4 millones de yenes (140.000 dólares) durante un año por una casa de seis habitaciones y cuidadores. Los padres no pagan la matrícula escolar pero cubren gastos como servicios básicos y alimentos.

"Si mis temores resultan ser infundados, no habría mejor noticia", dijo Sugenoya en una entrevista reciente con The Associated Press en el Ayuntamiento de Matsumoto. "Pero si se hacen realidad, entonces hay poco tiempo que perder antes de que sea tarde".

Sugenoya ha criticado la respuesta del gobierno a las tres fusiones ocurridas en la planta electronuclear Fukushima Dai-ichi, que explotó después del tsunami de marzo de 2011 y aún sigue liberando radiación al aire y el mar. La desmantelación demorará decenios y los expertos no concuerdan en cuánto el desastre afectará la salud de los vecinos de la zona.

La única enfermedad que la Comisión Internacional de Energía Atómica ha confirmado a causa de la radiación de baja intensidad en Chernóbil es el cáncer de tiroides, que si se trata debidamente rara vez es fatal. Sugenoya, especialista en tiroides, sea brindó de voluntario en 1991 para trabajar en Bielorrusia, cerca de la planta electronuclear en Ucrania al escuchar de miles de casos de cáncer de tiroides.

Cinco años después, renunció a su trabajo en un prestigioso hospital en Japón y regresó a Bielorrusia para trabajar cinco años y medio más. El médico ha creado un fondo de donaciones para las víctimas de Chernóbil y lleva regularmente a Japón a médicos bielorrusos para capacitarse.

No está claro cómo la fuga de radiación de la planta Fukushima Dai-ichi se compara con la de Chernóbil. La medición de la exposición individual implica cálculos complejos para tomar en cuenta la ingesta diaria de agua y alimentos, que varía considerablemente.

El gobierno de Japón ha detectado 44 casos confirmados y sospechosos de cáncer de tiroides entre 217,000 personas menores de 18 años en la prefectura de Fukushima.

Matsumoto, en la prefectura Nagano, tiene una población de 240.000 personas y espacio suficiente en sus escuelas debido a la baja en la población que es común en las zonas rurales. El plan de Sugenoya, llamado Proyecto Matsumoto, aceptará alumnos de tercer grado a secundaria básica de Fukushima.