Policías de Connecticut discriminaban a hispanos

Un jurado de Connecticut halló culpables el lunes a dos policías acusados de violar los derechos constitucionales de los hispanos, con lo que aumentó a cuatro el número de agentes convictos en un caso que durante años ha enturbiado el ambiente social en el pueblo costero de East Haven.

Los policías David Cari y Dennis Spaulding figuran entre los agentes arrestados por el FBI el año pasado bajo sospecha de acosar y abusar de los inmigrantes hispanos. Los otros agentes, Jason Zullo y John Miller, se declararon culpables a cambio de reducción de castigo y esperan sus sentencias.

Cari, que se ha retirado de la fuerza policial y Spaulding, que continúa suspendido sin sueldo, fueron acusados de planear para violar los derechos constitucionales de los hispanos y de sus defensores, de privarlos de sus derechos al hacer falsos arrestos y de obstrucción de justicia al hacer falsos reportes. Spaulding también fue acusado de hacer uso de la fuerza sin razón. El jurado de 12 miembros halló culpables a los policías fueron de todos los cargos.

Los abogados de Cari y Spaulding afirmaron que la fiscalía federal no demostró sus acusaciones al no presentar pruebas contundentes, pero la fiscalía dijo que la evidencia demostraba que los acusados cometieron hostigamiento y actuaron con base en estereotipos raciales.

La condena de ambos será el 21 de enero. Cari y Spaulding podrían ser condenados a 20 años de prisión.

La fiscalía dijo a los jurados que Cari y Spaulding actuaron con mucha animadversión contra los hispanos, actuaron con base en estereotipos raciales y como si se sintieran por encima de las leyes. Agregó que Cari y Spaulding inventaron acusaciones falsas contra los hispanos y redactaron reportes policiales falsos.

El fiscal federal Richard Schechter dijo que Cari simuló un arrestó de un sacerdote católico, quien grabó en video a Cari y a Spaulding en una tienda de un propietario hispano en 2009 en un intento por documentar los abusos de la policía de East Haven.

Schechter dijo que Cari estaba furioso por haber sido grabado y en su reporte inventó que él pensaba que el sacerdote, James Manship, podría haber tenido un arma y que Manship interfirió en una investigación.

La fiscalía presentó 14 testigos durante los 15 días del juicio, mientras que los abogados defensores cerraron sus alegatos la semana pasada sin haber llamado a un solo testigo.

Una acusación federal dijo que los cuatro policías agredieron a las personas mientras estaban esposadas, allanaron negocios de hispanos sin orden judicial y acosaron e intimidaron a las personas, inclusive a sus defensores, testigos y otros agentes que trataron de investigarlos o de reportar mal comportamiento y los abusos que cometieron.

El trato a los hispanos de East Haven por parte de la policía ha estado bajo escrutinio federal desde 2009, cuando el Departamento de Justicia inició una investigación sobre derechos civiles que detectó un patrón de discriminación y de actuación policial sesgada.

El abogado de Spaulding, Frank Riccio y el de Cari, Alex Hernández, pusieron en duda la credibilidad del testigo del gobierno, alegando que su testimonio en el juicio contradecía su versión ante el jurado investigador.

Asimismo dijeron que los arrestos que la fiscalía calificó de simulados estaban respaldados por causas probables, que los reportes de los agentes era auténticos y que no actuaron con base en etiquetación racial.

Spaulding estaba contrariado por el veredicto y desea apelar, dijo Riccio.

Hernández afirmó que el arresto de Manship por parte de Cari fue realizado "de acuerdo con el código" policial y que Manship interfirió con la investigación policial. Manship fue arrestado pero la fiscalía desechó los cargos.