Puerto sobre el Pacífico a oscuras por guerrilla

Las autoridades denunciaron el lunes que en las últimas semanas la guerrilla ha volado varias torres de energía y ha dejado a oscuras un remoto puerto sobre el Pacífico colombiano.

"Nos están dejando a la merced de morirnos de hambre", dijo vía telefónica a The Associated Press Víctor Gallo, alcalde del municipio de Tumaco, en el departamento de Nariño y a unos 600 kilómetros al suroeste de Bogotá.

Según el burgomaestre, desde el 2 de octubre rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) iniciaron una escalada contra las torres de energía de Tumaco y poblaciones aledañas. Diez torres en total han sido atacadas con explosivos. Desde entonces Gallo calcula que las pérdidas diarias en Tumaco son del orden de los 2.000 millones de pesos (un poco más de un millón de dólares) en espacial en la pesca, ya que los pescadores no pueden costear generadores eléctricos para congelar sus productos.

"Los más afectados son los pescadores artesanales y nos está afectando nuestro sustento diario ya que esta zona vive de la pesca y estamos muy preocupados", explicó Gallo. "No entendemos lo que están haciendo las FARC acá con nosotros en Tumaco y sus alrededores; mientras en La Habana hablan de paz, aquí nos están atacando", dijo en referencia a los diálogos que la guerrilla mantiene con el gobierno de Juan Manuel Santos en la capital cubana.

Tan preocupado como Gallo se mostró el obispo de la Diócesis de Tumaco, monseñor Gustavo Girón Higuita. "No hay un día en que Tumaco descanse", aseguró el prelado en un comunicado publicado en la página oficial de la Conferencia Episcopal de Colombia.

"Tumaco sufre... por la falta de energía a causa de la continua afectación, por parte de las FARC, de las torres de energía. Esto ha provocado escasez de agua en el municipio, incendios en casas por el uso nocturno de velas y pérdidas especialmente a los pequeños comerciantes", enfatizó el religioso.

Las FARC suelen realizar este tipo de ataques contra la estructura energética de distintos poblados del país.

La tasa de homicidios, agregó Girón, se disparó en lo que va del año. Entre enero y septiembre 178 personas fueron asesinadas en el mencionado puerto sobre el Pacífico. Observó que, aparte de las FARC, también los tumaqueños están siendo objeto de amenazas y presiones por parte de miembros de la banda ilegal "Los Rastrojos", que surgió cuando hace 10 años se inició la desmovilización de los grupos paramilitares y que se dedica al narcotráfico y el crimen por encargo.

El alcalde Gallo precisó que la cabecera municipal de Tumaco tiene 102.000 habitantes y al menos 55.000 estudiantes se han visto obligados a no asistir a los colegios porque no hay servicios ni de luz ni de agua.

El funcionario recalcó que apenas los técnicos reparan las torres caídas, "las FARC vuelven y derriban otras, como lo que sucedió en la madrugada del sábado donde cerca de Tumaco las FARC derrumbaron otras dos torres".

Ante la situación, Gallo no descartó que eventualmente una comisión de tumaqueños viaje a Cuba -encabezados por monseñor Girón Higuita- para que los negociadores de las FARC les digan qué es lo que pasa con Tumaco.

En tanto, el coronel Luis Eduardo Soler, comandante de la policía en Tumaco, comentó telefónicamente que sus hombres están apoyando a los trabajadores que están tratando de poner en pie las torres caídas. Según sus cálculos, el miércoles o jueves muy seguramente retornará la energía a Tumaco.

Desde hace un año, en Cuba, el gobierno de Santos y las FARC adelantan un proceso de paz para tratar de poner fin a casi 50 años de confrontaciones entre las partes.