Suburbio sirio insurgente pide ayuda

Los residentes de un suburbio de Damasco en poder de los insurgentes pidieron el lunes ayuda internacional para evitar morir de hambre y los constantes bombardeos tras fracasar esta semana las gestiones para evacuar a los civiles.

La situación humanitaria en Moadamiyeh, en el oeste de la capital, se deteriora desde hace varios meses a medida que las fuerzas leales al presidente Bashar Assad bloquearon la llegada de alimentos y suministros, dijeron los activistas. Unos 3.000 residentes de ese suburbio pudieron huir ayer durante un inusual cese de fuego.

Las agencias de ayuda dijeron que los sirios de todo el país tienen problemas para obtener alimentos, pero el hambre en los suburbios de Damasco en manos de los insurgentes, en su mayor parte rodeados por territorio gubernamental, es especialmente aguda.

En una carta abierta difundida por el principal grupo respaldado por Occidente, los residentes de Moadamiyeh pidieron ayuda a la comunidad internacional.

"Sálvennos de la muerte. Sálvennos del infierno de la máquina asesina de Assad", dijo la carta. "Durante casi un año, la ciudad de Muadamiyah ha estado sitiada sin acceso a los alimentos, electricidad, medicinas, comunicaciones y combustible".

La Coalición Nacional Siria, el principal grupo aliado de la oposición, pidió a las organizaciones internacionales que establezcan un corredor humanitario para llevar alimentos al área. El sábado, la jefa humanitaria de las Naciones Unidas Valerie Amos pidió una "pausa inmediata" en los enfrentamientos para permitir la salida de los civiles.

Un vocero del consejo de Moadamiyeh, Qusai Zakarya, confirmó que los residentes locales enviaron la carta a la Coalición pidiendo ayuda.

"Nos dirigimos hacia un destino definitivo: la hambruna", dijo vía Skype, con el ruido de la artillería y el sonido de los helicópteros al fondo. "Por favor, les imploramos (organizaciones internacionales) que entren y distribuyan alimentos. Los residentes subsisten con hojas de parra hervidas y aceitunas", agregó.

Los activistas sostienen que durante meses, las fuerzas sirias en los puestos de control que rodean el suburbio del oeste de Damasco no han permitido la entrada de alimentos ni suministros médicos. El asedio tiene como fin desalojar de la zona a los insurgentes, agregaron. No es seguro cuántos civiles quedan, pero los activistas calculan que son unos 12.000.

Los activistas del Centro de Comunicación de Moadamiyeh Media dijeron que seis personas murieron de hambre en septiembre: dos mujeres y cuatro niños.

La Cruz Roja siria y la Media Luna Roja ayudaron a evacuar a unos 3.000 civiles de Moadamiyeh a principios de mes durante una inusitada tregua coordinada por una polémica monja progubernamental, la madre Agnes Mariam al-Salib, que ha vivido en Siria desde hace décadas, dijeron dos activistas.

Las gestiones de esta semana para evacuar más civiles fracasaron.