Efectuarán reunión internacional sobre Siria

Una crucial reunión internacional con la que se pretende poner fin a la guerra civil en Siria se llevará a cabo a finales de noviembre en Ginebra, informó el domingo el jefe de la Liga Árabe después de semanas de actividad diplomática para concretarla.

No obstante este anuncio, la violencia continuaba en Siria. Un atacante suicida condujo un camión cargado de explosivos y lo hizo estallar en un puesto de control del gobierno en las afueras de la ciudad central de Hama, donde dejó al menos 30 muertos, según activistas y la prensa estatal.

El jefe de la Liga, Nabil Elaraby, hizo el anuncio en conferencia de prensa en la sede de la organización panárabe en la capital egipcia, El Cairo, al término de una reunión con el enviado para Siria de la Liga Árabe y las Naciones Unidas, Lakhdar Brahimi.

La reunión, prevista para el 23 y 24 de noviembre, será un intento para que los bandos rivales en Siria se pongan de acuerdo en cuanto a un gobierno de transición para ese país con base a un plan que se aprobó en Ginebra en junio de 2012.

El conflicto en Siria, ahora en su tercer año, ha dejado más de 100.000 muertos. Ha devastado la economía y el delicado tejido social del país. Debido a la guerra, cinco millones de personas se fueron a otras partes dentro de Siria tras abandonar sus casas en tanto que dos millones se marcharon al extranjero.

Brahimi, experimentado diplomático argelino, dijo que tiene previsto visitar el lunes Catar y Turquía dentro de sus preparativos para la reunión de Ginebra.

Sin abundar en detalles, Elaraby indicó que dicha reunión en Suiza afronta "muchas dificultades".

El movimiento opositor en Siria, que está fracturado y tiene luchas intestinas, censuró de inmediato el plan y afirmó que no se le había consultado. Los opositores dijeron que no podían aceptar ninguna negociación en la que se permita la permanencia del presidente sirio Bashar Assad como jefe de estado en ningún periodo de transición.

Las conversaciones ya han sido pospuestas repetidamente debido en parte a los desacuerdos fundamentales por el destino de Assad.

La Coalición Nacional Siria, la principal alianza de grupos políticos opositores, que tiene apoyo de Occidente, ya había dicho anteriormente que sólo negociaría si se acordaba desde el principio la salida del poder de Assad al término del periodo de transición.

Muchos combatientes rebeldes dentro de Siria rechazan tajantemente cualquier negociación con el régimen de Assad.

El régimen ha rechazado las exigencias para que Assad deje el poder y ha dicho que el gobernante permanecerá en su cargo hasta la conclusión de su periodo a mediados de 2014, y después decidirá si buscará la reelección. El régimen ha expresado su rechazo a negociar con la oposición armada.

"Esta es una conspiración contra el pueblo sirio", dijo Bassam al-Dada, representante del insurgente Ejército Libre de Siria. "La petición más importante del pueblo sirio --el distanciamiento de Bashar (Assad) del periodo de transición-- fue ignorada".