EEUU entrega 1.600 millones de dólares a Pakistán

Estados Unidos ha decidido entregar discretamente más de 1.600 millones de dólares en asistencia militar y económica a Pakistán, ayuda que había sido suspendida cuando las relaciones entre ambas naciones se desplomaron a causa de una operación encubierta en la que fue muerto Osama bin Laden y de un fatídico ataque estadounidense contra soldados paquistaníes.

Funcionarios y asistentes legislativos dijeron que las relaciones han mejorado lo suficiente para permitir nuevamente el flujo de dinero.

Las rutas de suministro estadounidenses y de la OTAN hacia Afganistán están abiertas. El controversial programa de aviones no tripulados estadounidense fue detenido. Estados Unidos y Pakistán anunciaron recientemente la reanudación de su "diálogo estratégico" después de una larga pausa. El nuevo primer ministro paquistaní Nawaz Sharif viajará a Washington a fin de sostener conversaciones con el presidente Barack Obama.

Sin embargo, en los meses de este año cuando el debate se enfocó en el golpe en Egipto y en los ataques con armas químicas en Siria, Estados Unidos no había promovido su nueva relación de asistencia con Pakistán. Tampoco Pakistán pareció acercarse.

Los paquistaníes no desean ser vistos como dependientes de sus aliados poderosos. Los estadounidenses se sienten incómodos al tener que suministrar miles de millones de dólares a un gobierno plagado por la corrupción y sobre el cual existe la percepción de duplicidad en la lucha contra el terrorismo.

El Congreso ha autorizado gran parte del dinero y podría comenzar a ser entregado el año próximo, dijeron funcionarios y asistentes legislativos.

Durante tres semanas de julio y agosto, el Departamento de Estado y la Agencia para el Desarrollo Internacional informaron al Congreso que tenían previsto reanudar una serie de envíos de asistencia, mayormente con el objeto de ayudar a Pakistán a luchar contra el terrorismo. Estados Unidos considera ese esfuerzo como esencial en momentos en que retira sus tropas de la vecina Afganistán el año próximo y trata de dejar un gobierno estable.

Otros fondos abarcan una serie de objetivos, como la ayuda a las autoridades de Pakistán y la construcción de una represa en un territorio en disputa.

Las relaciones estadounidenses-paquistaníes han pasado por numerosas crisis en años recientes.

Una batalla legal sobre un contratista estadounidense que mató a dos paquistaníes, además de la controversia que siguió al ataque en que fuerzas especiales estadounidenses mataron a bin Laden en un complejo en Abotabad, un pueblo militar paquistaní, en mayo de 2011.

Por si fuese poca la desconfianza mutua, Estados Unidos mató por error a dos decenas de soldados paquistaníes en noviembre de 2011. Islamabad respondió con el cierre de las rutas de acceso al suministro de las tropas de Afganistán hasta que recibió una disculpa estadounidense siete meses después.

El Departamento de Estado dijo al Congreso el 25 de julio que gastaría 295 millones de dólares en asistencia a los militares paquistaníes. Doce días después anunció que entregaría otra suma de 386 millones de dólares. Otras dos notificaciones del 13 de agosto por un valor de 705 millones de dólares están destinadas a ayudar a las tropas paquistaníes y las fuerzas aéreas que operan en las zonas donde se ocultan los milicianos en el occidente de Pakistán y a otros esfuerzos de contrainsurgencia.

El gobierno de Obama tenía hasta fines de septiembre para suministrar al Congreso los planes con su "reprogramación" bajo el riesgo de que renunciara al dinero, que abarca los presupuestos federales de 2009-2013.