Ciudadano noruego-somalí estuvo en ataque en Kenia

Casi un mes después de que individuos armados atacaran un centro comercial de lujo en Kenia, uno de éstos fue identificado como un noruego de origen somalí dijeron el viernes las autoridades.

Los restos humanos calcinados que se recuperaron de una parte que se derrumbó en el lugar serán analizados por médicos forenses para determinar si pertenecen a los integrantes del grupo atacante.

El hombre fue identificado como Hassan Abdi Dhuhulow. Es la primera ocasión que las autoridades confirman el nombre real de uno de los posiblemente cuatro atacantes del grupo extremista somalí al-Shabab que el 21 de septiembre abrieron fuego contra civiles en el centro comercial.

De acuerdo con los registros fiscales de Noruega, Dhuhulow nació en 1990 y hasta 2009 tenía domicilio registrado en Larvik, en el sur de Noruega.

Una ex compañera de clases de Dhuhulow en la secundaria Thor Heyerdahl se dijo consternada al enterarse de que él era uno de los sospechosos del ataque en Nairobi. La Secundaria Thor Heyerdahl lleva el nombre de un explorador noruego.

"La persona en el video se le parecía mucho (a Dhuhulow). Pero era difícil distinguirlo", dijo la ex condiscípula que solicitó el anonimato porque no quería que asociaran su nombre con alguna pesquisa relacionada a un acto de terrorismo.

"(Dhuhulow) era un tipo tranquilo", afirmó. "Estaba muy dedicado a su religión pero no era un radical. Traía un tapete para orar en la escuela", apuntó.

Larvik es un poblado costero de unos 40.000 habitantes, se ubica entre busques y el mar, cerca de las montañas, y está rodeado de tierras agrícolas.

El dirigente comunitario Mohamed Hassan dijo que como menor de edad, Dhuhulow era respetuoso y escuchaba a sus mayores en la mezquita.

"No causaba el mínimo problema en Larvik", dijo Hassan por teléfono a The Associated Press.

Sin embargo, otras imágenes difundidas recientemente de las cámaras de seguridad de circuito cerrado de televisión instaladas en el centro comercial Westgate en Nairobi muestran cuando cuatro individuos armados disparan a sangre fría contra civiles indefensos.

En un momento, uno de los atacantes abre fuego contra un hombre que intentaba esconderse detrás de la estatua de un elefante. El hombre no muere en ese momento pero se desangra profusamente mientras se retuerce de dolor en el piso. Llega otro de los atacantes y lo aniquila.

En otras escenas, compradores y empleados, presas del terror, buscan apresuradamente un lugar seguro e intentan escapar arrastrándose mientras las balas les pasan por arriba.

Un hombre que reside en otro país escandinavo y que sólo dio su nombre de pila, Yussuf, por temor a represalias, dijo a la AP que cree haber conocido al asaltante en una reunión de inmigrantes somalíes en Oslo, la capital de Noruega, en el 2008.

Yussuf recordó que el hombre se llamaba Abdi y que mantenía relaciones con círculos "bastante radicales" en Noruega.

"Estaba loco. No se sentía en su casa en Noruega", apuntó. Yussuf dijo que no había vuelto a hablar con el hombre pero que mucha gente lo reconoció en las imágenes del ataque.

El grupo extremista islámico somalí al-Shabab se adjudicó la responsabilidad por el ataque. Dijo que era en represalia después de que Kenia envió tropas a Somalia para intentar capturar a integrantes de esa organización.

___

Los periodistas de AP Jan M. Olsen en Copenhague, Dinamarca, y Karl Ritter en Estocolmo contribuyeron a este despacho.