Colombia: pequeños agricultores rompen diálogo

Pequeños agricultores se levantaron de una mesa de negociaciones con el gobierno del presidente Juan Manuel Santos ante el supuesto incumplimiento de acuerdos, y advirtieron el viernes que podrían retomar un paro que en agosto dejó bloqueadas regiones completas del centro del país

En tanto, las autoridades reportaron choques entre indígenas y policías antimotines en el suroeste colombiano.

Los pequeños productores de papa, cebolla y frijol de los departamentos centrales de Cundinamarca y Boyacá, junto a los del departamento sureño de Nariño, indicaron en un comunicado que, tras cinco semanas de discusiones con delegados del gobierno, "no se ha logrado absolutamente ningún avance".

César Pachón, vocero de los pequeños agricultores, dijo el viernes en entrevista telefónica con The Associated Press que el gobierno ha incumplido los acuerdos pactados y que convocarán a campesinos de otras regiones del país, desde arroceros hasta lecheros, para analizar si tienen los mismos problemas.

"Esto está grave", dijo Pachón al explicar la molestia de los cultivadores de su región.

Destacó que no aceptarán hablar con ministros y que debe intervenir directamente el presidente. Pachón precisó que los productores se reunirán el 24 de octubre para evaluar lo que ha sucedió hasta ahora y decidir qué van a hacer.

Los cultivadores mantuvieron del 19 de agosto al 7 de septiembre un paro en el que bloquearon vías del centro y sur del país usando piedras y troncos de árboles, mientras decenas de manifestantes se apostaron en las vías y a las orillas de carreteras en campamentos improvisados.

Los campesinos se quejan de los bajos precios en los que se venden sus productos y argumentan que producen a pérdida debido al alto costo de los insumos. También rechazan la importación y el contrabando de productos, y exigen al gobierno imponer salvaguardas o fijar topes de importación, así como otorgar créditos y subsidios.

Los pequeños productores de papa, de la que se producen anualmente en Colombia unas 2,6 millones de toneladas, dicen que producir 100 kilos les cuesta unos 75.000 pesos (unos 39 dólares) y que venden esa misma cantidad en unos 30.000 pesos (unos 15 dólares).

Fabio Bustos, secretario de gobierno de Boyacá, un pequeño departamento agrícola y minero con 1,4 millones de habitantes, expresó su inquietud ante la posibilidad de una nueva protesta.

"Lo vemos con preocupación porque genera todo un desequilibrio... Se tiene que llamar a la cordura para que entendamos que eso (o el paro) genera un gran impacto", dijo Bustos a la AP.

La molestia de los pequeños cultivadores se suma a las marchas pacíficas que protagonizaron esta semana estudiantes universitarios en reclamo de una deuda de 11 billones de pesos (unos 2.600 millones de dólares) con los centros de estudio, y a caminatas y bloqueos viales intermitentes de comunidades indígenas en el sur del país por reclamos que van desde que les entreguen tierras, hasta su rechazo a la explotación minera en sus regiones.

Cerca del municipio de Belén de Umbría, en el departamento de Risaralda y a 210 kilómetros al noroeste de Bogotá, indígenas bloquearon una vía y retuvieron a seis integrantes de las fuerzas de seguridad.

El Defensor del Pueblo en Risaralda, Luis Plazas, dijo que unos 6.000 miembros de la etnia embera chamí obstruyeron "en una carretera el paso vehicular y hay cinco personas retenidas". Más tarde precisó que eran seis.

Sobre las 6:00 de la tarde (2300 GMT) el propio Plazas anunció la liberación de tres de los retenidos.

La Defensoría del Pueblo había exhortado a los manifestantes a liberar a los retenidos "porque no les vamos permitir este tipo de violaciones a los derechos humanos".

En el departamento de Cauca, en el suroeste del país, entre 1.200 y 1.500 indígenas también realizaron protestas y muchos de ellos se enfrascaron en choques a piedras con la fuerza pública que lanzaba descargas de gas lacrimógeno. Al menos una veintena de manifestantes resultaron heridos, según organizaciones indígenas, así como seis uniformados.

El gobierno sostiene que ya ha ejecutado algunos de los convenios y que "no hay ninguna razón para comenzar otra vez a hablar sobre incumplimientos", dijo Santos en un acto el jueves en una localidad de Boyacá. "Y mucho menos sobre paros", aseguró.