Avanza plan fiscal en México; gravan golosinas

La Cámara de Diputados aprobó una reforma fiscal que incrementa el impuesto al ingreso de los que más ganan y grava ciertas golosinas y la comida con altas calorías conocida como "chatarra", en un intento por incrementar la recaudación de México, una de las más bajas en Latinoamérica.

Los legisladores modificaron parte de la propuesta original presentada por el presidente Enrique Peña Nieto, cuyo gobierno advirtió que reduce los ingresos que estimaba, y aunque aún debe ser ratificada por el Senado ya ha comenzado a generar críticas de algunos grupos políticos y empresariales que ven posibles daños a inversiones en ciertos sectores.

La reforma considera un impuesto sobre la renta progresivo para quien gane más de 500.000 pesos (unos 39.000 dólares) al año y que irá desde 31% hasta 35% según se incrementen los ingresos.

Hasta ahora ese gravamen era de 30% general y el presidente proponía que fuera de 32% general para los que tuvieran ingresos superiores a los 500.000 pesos al año.

En un medida no propuesta por el gobierno, los legisladores aprobaron poner un impuesto de 5% a la comida "chatarra" y que aplicará para que aquellas golosinas o alimentos que tengan igual o más de 275 kilocalorías por cada 100 gramos. Los diputados mantuvieron la propuesta oficial de gravar las bebidas azucaradas con un peso (7 centavos de dólar) por cada litro.

Organismos del sector privado rechazaron los impuestos tanto a bebidas azucaradas como a alimentos "chatarra" al considerar que afectarán a la industria del sector.

"Estos impuestos son desproporcionados, inequitativos, regresivos y discriminatorios", señalaron cuatro organismos, entre ellos el Consejo Coordinador Empresarial y la Confederación Patronal de la República Mexicana, en un desplegado pagado y publicado el viernes en algunos diarios de la capital.

La cámara baja, sin embargo, eliminó el gravamen de 16% de impuesto al valor agregado (IVA) a colegiaturas en escuelas privadas, venta y renta de viviendas, como proponía el presidente. También suprimió un plan para gravar espectáculos públicos.

Tras una discusión que comenzó el jueves, la reforma fue a aprobada en su totalidad la madrugada del viernes.

El plan fiscal fue apoyado por legisladores del oficialista Partido Revolucionario Institucional (PRI) y del izquierdista Partido de la Revolución Democrática, mientras que legisladores del conservador Partido Acción Nacional (PAN) manifestaron su oposición al considerar que varios de esos gravámenes afectan a la clase media y no contribuyen a la economía, que pasa por un momento de desaceleración.

El gobierno ha reducido su pronóstico de crecimiento de la economía de 3,1% a 1,8% al cierre de 2013.

El PRI, PRD y PAN son los principales partidos representados en el Congreso.

La reforma también mantuvo la propuesta oficial de aumentar a 16% el IVA aplicado en zonas fronterizas, actualmente en 11%.

El gobierno estimaba que con su propuesta original se podrían aumentar los ingresos tributarios en un 1,4% del producto interno bruto, aunque con la modificación hecha por los diputados no será mayor a un 1% del producto.

México es la segunda economía de América Latina, pero es uno de los países con las menores tasas de recaudación impositiva al estar apenas por encima de 10% del producto.

El subsecretario de Hacienda, Fernando Aportela, dijo el viernes en Radio Fórmula que la reforma aprobada responde a lo que el gobierno buscaba a pesar de que fue modificada.

Peña Nieto presentó su reforma fiscal a principios de septiembre y dijo que el objetivo final era incrementar los ingresos públicos para aumentar el gasto social que entre otras cosas se destinará a crear un sistema nacional de pensiones y un seguro de desempleo.

Desde que fue anunciada, analistas han dicho que la reforma era menos ambiciosa de lo esperado.