Peterson asistió al funeral de su hijo

Hace dos meses, mientras los Vikings de Minnesota perdían su segundo encuentro de la pretemporada, Adrian Peterson recibió una noticia sorpresiva. El corredor estelar averiguó que tenía un hijo de 2 años, que vivía en Sioux Falls, Dakota del Sur y que se llamaba Tyrese Robert Ruffin.

Peterson había conversado con la madre de Tyrese para poder ver al niño. Pero la semana pasada, recibió una llamada en la que se le informó que el menor estaba en el hospital, gravemente herido.

El jugador acudió el jueves pasado a Dakota del Sur, donde vio al pequeño Tyrese por primera vez. El niño murió un día después, tras un presunto caso de violencia contra menores, y el astro de la NFL trata desde entonces de digerir lo ocurrido.

Peterson asistió el miércoles al funeral de Tyrese y regresó el jueves a Minnesota para entrenar. Su voz se quebró cuando habló de Tyrese por primera vez en público. Aún trataba de lidiar con el duelo por la muerte de un hijo a quien nunca conoció en realidad.

"Planeaba verlo. Conversé con su mamá y acordamos algunas cosas, incluso ayuda financiera para ella", dijo Peterson. "Desafortunadamente ocurrió esto. Es devastador".

Joseph Patterson, de 27 años, tenía una relación de pareja con la madre del menor, y está detenido por cargos de agresión agravada y lesiones agravadas. Tyrese falleció después del arresto de Patterson, y los fiscales planean convocar a un jurado de instrucción para que contemple acusaciones más graves.

"Fue un día difícil. Simplemente traté de enfrentar toda esta situación", dijo Peterson acerca del funeral. "Estábamos sepultando a un niño. Eso es difícil para cualquiera".

Peterson jugó el domingo contra los Panthers de Carolina. Corrió para 62 yardas en 10 acarreos y los Vikings cayeron por 35-10. Ahora, prevé jugar el lunes por la noche contra los Giants de Nueva York.