El juicio al Jmer Rojo es un mensaje al mundo

Los fiscales en el tribunal para el Jmer Rojo en Camboya dijeron el jueves que el juicio a dos líderes del régimen comunista que dejó 1,7 millones de muertos representa un mensaje elocuente al mundo de que las violaciones masivas a los derechos humanos no quedarán impunes.

Los fiscales pronunciaron sus alegatos finales en el juicio a Nuon Chea, principal ideólogo del grupo, y Khieu Samphan, jefe de estado, ambos octogenarios, acusados de genocidio y crímenes de lesa humanidad.

El Jmer Rojo, que estuvo en el poder de 1975 a 1979 vació las ciudades, obligando a los camboyanos a deslomarse trabajando en cooperativas rurales y ejecutando a todo sospechoso de disidencia. Arreciaban las ejecuciones, muertes por inanición, torturas, falta de atención médica y trabajo excesivo.

"Aun hoy incontables familias camboyanas soportan una pesada carga por el período de cuatro años en que el Jmer Rojo rigió Camboya: recuerdos de malos tratos, hambruna y tortura de seres queridos que fueron muertos o sencillamente desaparecieron", dijo la fiscal Chea Leang.

"Este juicio es importante para Camboya, pero no solo para Camboya sino para todo el mundo", agregó. "Demuestra que los crímenes de dicha magnitud y severidad no serán olvidados y que los responsables deberán responder por ellos".

Mientras Khieu Samphan estuvo presente en el tribunal, a menudo cerrando los ojos, Nuon Chea siguió el proceso por video desde una celda debido a mala salud.

El juicio comenzó en noviembre del 2011. Los jurados dividieron el caso en una serie de juicios menores para examinar las pruebas en orden cronológico. El pasaje actual se centra en el desplazamiento forzado de personas, pero excluye los cargos más graves de genocidio y centros de detención.

Muchos temen que nunca se ventilarán más juicios dado el ritmo lento del proceso y la salud precaria de los acusados ancianos. El juicio ya ha perdido a otros dos acusados por muerte y demencia.

Chea Leang manifestó la esperanza de que el examen de la evacuación de la capital, Phnom Penh, ofrezca las bases para comprender "uno de los casos criminales más complicados jamás juzgados".

"Desde el momento en que los residentes de Phnom Penh dejaron sus hogares y se embarcaron en lo desconocido, fueron esclavos virtuales de los soldados del Jmer Rojo que los escoltaban", afirmó.

Toda la población, incluso niños pequeños, mujeres embarazadas, los ancianos y aun los pacientes de hospitales "eran expuestos a los elementos en el mes más caluroso del año sin agua, techo, alimentos o cuidado médico", prosiguió. "Quienes no podían salir y no tenían familiares que les ayudaran morían abandonados".

El tribunal, asistido por las Naciones Unidas, iniciado en el 2006, solo ha condenado a un acusado, el director de prisiones Kaing Guek Eav, que fue sentenciado a prisión perpetua en 2011. Camboya no tiene pena de muerte.