Corte oirá caso de alumnos suspendidos el 5 d mayo

Tensiones raciales y problemas de pandillas plagaban una escuela secundaria del norte de California cuando tres alumnos llegaron a clase en 2013 con camisetas con la bandera estadounidense el Cinco de Mayo.

Los alumnos cruzado palabras desagradables y hubo altercados en las celebraciones del Cinco de Mayo del año anterior en la secundaria Oak High School en Morgan Hill, 32 kilómetros al sur de San José. Así que cuando los estudiantes dijeron a las autoridades escolares que existía la posibilidad de problemas debido a las camisetas, se ordenó a los alumnos en cuestión que se pusieran las camisetas al revés o se fueran a casa.

Decidieron irse a casa y el incidente provocó un debate nacional en que varios camiones de transmisión de televisión estuvieron estacionados frente a la escuela varios días, mientras conocidos comentaristas de todo el espectro político debatían en asunto. Cinco de Mayo es una celebración de la herencia mexicana en Estados Unidos.

Desde entonces, los tres alumnos se graduaron, pero un tribunal federal de apelaciones escuchará el jueves una demanda que alega que la escuela infringió su derecho a la libre expresión y protección igualitaria garantizados por la Constitución de Estados Unidos. No se espera que el panel de tres jueces emita un fallo el jueves.

Un tribunal inferior desestimó la demanda de los alumnos en diciembre de 2011 al fallar que las autoridades escolares tienen autoridad para asegurar la operación segura y tranquila de los recintos escolares y que una "amenaza percibida" de violencia justificó la decisión del director de la escuela.

El juez James Ware del tribunal inferior, ahora retirado, señaló que "la Constitución ofrece a los menores en las escuelas públicas derechos limitados de la Primera Enmienda cuando están en terrenos escolares", aunque reconoció que el caso en particular tiene "una gran importancia jurídica".

Eugene Volokh, profesor de Derecho y experto en libertad de expresión de la Universidad de California en Los Angeles, califica esos castigos de "el veto de los que objetan". En público los oradores están protegidos de tal restricción y se les permite emitir casi cualquier opinión. Pero en el recinto escolar los alumnos no tienen los mismos derechos de libertad de expresión.

"Una escuela puede restringir la libertad de expresión de un estudiante para evitar problemas", dijo Volokh.

Sin embargo, Volokh dijo que las autoridades escolares pueden, y algunas veces lo hacen, ir demasiado lejos y reaccionar excesivamente ante una amenaza percibida que no justifica la censura.

"El hecho es que estos estadounidenses fueron castigados por mostrar la vadera de Estados Unidos en una escuela norteamericana", dijo Volokh.

Los abogados de los estudiantes trabajan para tres centros jurídicos sin fines de lucro dedicados a causas políticas conservadoras.

William J. Becker Jr., de la recientemente formada organización Freedom X, con sede en Los Angeles, dijo en una entrevista telefónica el miércoles que el juez que desestimó el caso "desafortunadamente estaba demasiado atado por lo políticamente correcto" al fallar que la decisión de la escuela fue apropiada porque las autoridades escolares percibieron una amenaza. Abogados del Centro Jurídico Thomas More Law Center y el Centro Jurídico American Freedom, los dos de Ann Arbor, Michigan, también representan a los estudiantes.

Becker alega que para censurar los derechos de libertad de expresión de los alumnos, tenía que ser aparente una amenaza "inmediata" y real de violencia.

"Nadie alega que las camisetas provocaron ningún problema", dijo Becker. "Los alumnos en este caso fueron privados de sus derechos constitucionales simplemente por mostrar su patriotismo".

Autoridades de la escuela y sus abogados no devolvieron llamadas telefónicas el miércoles.

"Este caso no es sobre la bandera, o el derecho que da la Primera Enmienda a los adultos en un foro público", alegó el abogado de la escuela en documentos judiciales. "Este caso es sobre si las autoridades escolares, familiarizadas con las situación en sus instalaciones, pueden tomar medidas razonables para proteger la seguridad de los estudiantes ante amenazas y un historial del violencia".