Funes busca solución pacífica en caso de isla

El presidente salvadoreño Mauricio Funes buscará reunirse con su colega hondureño Porfirio Lobo durante la Cumbre Iberoamericana en Panamá, para abordar el tema de la isla Conejo y reiteró que su gobierno buscará una solución pacífica por medio del diálogo y la negociación.

El gobierno salvadoreño protestó recientemente porque soldados hondureños izaron el pabellón nacional en el islote para conmemorar el 192 aniversario de la emancipación de Honduras de España, ocurrida en septiembre de 1821 y Funes reiteró que es propiedad de El Salvador.

El Salvador asegura que la isla Conejo le pertenece y acusa a Honduras de querer apropiársela.

"Creemos que por la vía de la negociación se puede resolver (el diferendo) y las reuniones de alto nivel entre los cancilleres puede llegar a un feliz acuerdo", dijo Funes el miércoles en conferencia de prensa.

Agregó que si es necesario, está dispuesto a reunirse con el mandatario hondureño y adelantó que buscará hablar con Lobo durante la Cumbre Iberoamericana que se realizará el fin de semana en Panamá.

"Puedo tener la oportunidad de tener una plática bilateral, (y) por lo menos le voy a comentar el tema, le voy a plantear la necesidad de que lleguemos a un entendimiento para evitar tensionar la zona", agregó.

Explicó que las islas que estuvieron en disputa, en un diferendo limítrofe con Honduras, ya fueron adjudicadas por un fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, en el que se estableció la propiedad de Honduras sobre la isla El Tigre y de El Salvador sobre las islas Meanguera y Meanguerita.

"La isla Conejo nunca ha estado en disputa. Entonces no veo por qué plantear de que es propiedad hondureña y que somos nosotros los que queremos usurparla", expresó.

Funes manifestó que El Salvador tiene los documentos que demuestran que la isla Conejo es posesión salvadoreña y dijo que su gobierno no quiere ampliar este conflicto y "hacerlo más grave de lo que parece ser".

Y advirtió que si es necesario recurrirán a instancias internacionales como la Corte Internacional o el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, "pero por ahora no lo hemos considerado".

Insistió que la presencia militar, la izada de la bandera hondureña y la visita de varios candidatos a la presidencia de ese país que han ofrecido construir un helipuerto, "tensiona la situación" en el Golfo de Fonseca, en detrimento del compromiso de convertirlo en una zona de paz y desarrollo, adoptado por Honduras, Nicaragua y El Salvador.