Maduro pide al papa canonización médico venezolano

El presidente venezolano Nicolás Maduro saludó el miércoles al papa Francisco, a quien catalogó como un adalid de la lucha contra la corrupción, y abogó por la canonización de José Gregorio Hernández, el llamado "médico de los pobres" de Venezuela.

Los comentarios de Maduro se produjeron un día después que el ex candidato presidencial opositor Henrique Capriles anunció que será recibido por el sumo pontífice próximamente en una audiencia privada en el Vaticano.

Maduro insulta con frecuencia a Capriles, tildándolo de "parásito", "corrupto" y "conspirador".

"Este es el papa que viene cuestionando el sistema neoliberal que lo privatiza todo, el modelo de los privilegios, y que viene emprendiendo tremenda lucha contra la corrupción", dijo Maduro en un discurso televisado.

En meses recientes, el recibimiento de Capriles por parte de líderes como el presidente colombiano Juan Manuel Santos fue motivo de amargas críticas de Maduro.

Desde que llegó al poder en abril, Maduro parece estar haciendo un intento por mejorar las relaciones con los líderes de la Iglesia católica, que tienen una enorme influencia entre los venezolanos de todas las tendencias políticas.

Esa postura representa un alejamiento de la turbulenta relación bajo el fallecido presidente Hugo Chávez, quien en una ocasión sugirió que Cristo azotaría a algunos de los líderes eclesiásticos por mentir, después que el cardenal Jorge Urosa advirtió que las libertades democráticas de Venezuela estaban siendo socavadas.

Acto seguido, Maduro expresó su confianza en que la Iglesia católica elevará a los altares a Hernández, un médico que vivió de 1854 a 1919 y que ha sido aceptado en principio por la Iglesia como candidato a la canonización.

Cuando el papa Juan Pablo II visitó Venezuela en febrero de 1996, recibió una petición firmada por 5 millones de personas -- equivalente a 20% de la población venezolana-- en que se le solicitaba que iniciase el proceso de canonización de Hernández.

Las autoridades de la iglesia venezolana han intentado conseguir la beatificación de Hernández desde 1949, tres décadas después de su muerte, arrollado por uno de las dos docenas de vehículos que había en esa época en el país.

"Yo tengo una corazonada, que más temprano que tarde José Gregorio Hernández, el santo de los pobres, el santo del pueblo de Venezuela será canonizado por el Vaticano", acotó Maduro.

En junio pasado, Maduro se reunió con el papa en momentos que Venezuela enfrentaba una crisis política tras la elección presidencial del 14 abril, cuando Maduro ganó por una diferencia de 1,49% de los votos sobre Capriles, quien no reconoce el resultado.