Brasil cerca de comprar misiles antiaéreos rusos

Brasil afina detalles técnicos para concretar un acuerdo para la compra de un sistema de misiles antiaéreos rusos de corto y mediano alcance, una operación valorada en 1.000 millones de dólares, anunció el miércoles el gobierno.

El ministro de Defensa, Celso Amorim, dijo a periodistas que una misión de esa dependencia viajará en los próximos dos meses a Rusia para concretar los detalles técnicos de la operación, antes de firmar un contrato de compra previsto para mediados de 2014.

"Las negociaciones están avanzadas, faltan algunos detalles técnicos que serán discutidos por una misión técnica (brasileña) que irá a Rusia en uno o dos meses", dijo Amorim a periodistas después de reunirse con su colega ruso Sergei Soigu.

El ministro soviético viajará a Perú, donde también tiene previsto discutir negociaciones armamentistas.

Los misiles que adquirirá Brasil son tres baterías Pansir-S1, de mediano alcance, y dos lanzamisiles Igla, de corto alcance y que pueden ser disparado desde el hombro del soldado.

De concretarse la negociación, sería la segunda adquisición reciente de equipo bélico ruso parte de Brasil, que compró 12 helicópteros de combate MI35, por un valor de 25 millones de dólares cada unidad.

Los sistemas de misiles no estarán disponibles en Brasil a tiempo para el Mundial de 2014, pero sí deben estar en servicio para las Olimpiadas de Rio de Janeiro en 2016.

Según Amorim, el interés de su país en su relación de defensa es el establecimiento de una asociación estratégica que permita desarrollar tecnologías en forma conjunta, incluyendo satélites con fines defensivos. Informó que se dejó abierta la posibilidad de discutir en el futuro el desarrollo conjunto de aviones de combate de quinta generación.

Brasil está en proceso de renovación de su flota de aviones de combate Mirage, cuyo ciclo de vida útil vence en 2013 y serán sustituidos por naves de cuarta generación. Para ello tiene como candidatos el Rafale de la francesa Dassault; el Gripen NG de la sueca Saab, y el estadounidense F-18 Super Hornet de Boeing.

El eventual acuerdo con Rusia sería para después de 20 años de uso de los aviones que están en proceso de compra, cuando vencen su vida útil.