EEUU dominó sin tregua y le dio vida a México

Su dominio en las eliminatorias mundialistas fue contundente hasta el final y, como paradojas de la vida, terminó ayudando a su moribundo archirrival al tiempo en que hundió un sueño en el ombligo del continente americano.

Estados Unidos fue de lejos el equipo que puso la nota más sonora del hexagonal final de la CONCACAF que bajó su telón la noche del martes, con una fuerte dosis de drama en México y Panamá.

Dirigida por el alemán Jurgen Klinsmann, la selección estadounidense no sólo se clasificó anticipadamente al Mundial de Brasil, sino que terminó en la cresta de la ola en la fase final, seguida por una Costa Rica que también había garantizado el pasaje en la antepenúltima fecha y Honduras, que se quedó con el tercer y último boleto directo con su empate a domicilio en Jamaica.

México arrastró la manta durante todo el hexagonal final de la eliminatoria, y su gris cuarto lugar, que le permite disputar un repechaje contra Nueva Zelanda en noviembre, se lo debe al triunfo que logró Estados Unidos sobre Panamá en suelo canalero en la agonía del encuentro.

"Nosotros vinimos a jugar y lo hicimos hasta el último momento", señaló Klinsmann después de la victoria 3-2 contra Panamá, al remontar con dos goles en el último minuto y medio del tiempo de reposición. "Los sentimos por el país, por la gente y por el director técnico".

El país que construyó el Canal de Panamá a principios del siglo 20 y lo administró hasta 1999 se encargó de fulminar de un golpe el sueño de los panameños de alcanzar el repechaje y acercarse aún más a su primera clasificación mundialista.

México respiró profundamente, se sacudió la enorme tensión y declaró su confianza de que la repesca será otra historia.

"Sí creo que le podemos ganar a Nueva Zelanda, estamos totalmente confiados en ese sentido", anticipó el timonel mexicano Víctor Manuel Vucetich.

Estados Unidos amarró su séptimo viaje consecutivo a una Copa del Mundo, mientras que Costa Rica jugará su cuarta y regresa después de haberse perdido el Mundial de Sudáfrica 2010. Honduras, por su parte, logró su segundo pasaje mundialista consecutivo y el tercero en su historia.

México tuvo una eliminatoria para el olvido, que se descarriló bajo la conducción de José Manuel de la Torre, lo que provocó su salida cuando restaban tres fechas. Luis Fernando Tena dirigió de forma interina en un revés 1-0 en Estados Unidos, y Vucetich fue contratado para las dos fechas finales ante Panamá y Costa Rica.

México consiguió una sola victoria en su mítico estadio Azteca y fue en la penúltima fecha contra Panamá por 2-1, gracias a un providencial gol de chilena de Raúl Jiménez en los minutos finales. En los otros cuatro encuentros en casa, empató sin goles ante Jamaica, Estados Unidos y Costa Rica, y fue derrotado 2-1 por Honduras, lo que apresuró la salida del "Chepo" De la Torre.

El ataque mexicano fue anémico y el que menos goles consiguió (7) después de Jamaica (5) en la fase final.

Estados Unidos fue la otra cara de la moneda, ya que fue la selección más contundente a la ofensiva (15 goles en total) y terminó en la cúspide con 22 puntos, producto de siete victorias, dos derrotas y un empate.

En medio de la eliminatoria, el equipo de Klinsmann también se coronó campeón de la Copa de Oro a mediados de año, en un torneo en el que Panamá pasó a la final al despachar a México.

Estados Unidos derrochó un fútbol práctico, ordenado y eficaz.

Y pese a que tenía asegurado el pasaje a Brasil, además del liderato del hexagonal, la selección norteamericana no fue a pasear el martes a la tierra del canal.

Klinsmann dejó a varios titulares por lesiones o porque quiso rotar a algunos jugadores, y los que vieron acción tomaron las cosas en serio y nunca se desconcentraron. Sabían muy bien que en la era actual y bajo la filosofía del alemán hay que ganarse un lugar en cada compromiso.

"Nuestra cultura indica que el partido termina con el pitazo final", manifestó Klinsmann, quien no escondió su sorpresa por la actitud de Panamá de regalar espacios a su rival en los minutos finales de un encuentro en que se jugaban la vida.

Estados Unidos había comenzado la fase final cayendo en su visita a Honduras 2-1 y ganándole en casa a Costa Rica 1-0 en un polémico partido que se disputó en medio de intensa nevada.

Costa Rica, dirigida por el colombiano Jorge Luis Pinto y que hizo respetar su localía al igual que Estados Unidos ganando sus cinco encuentros en casa, terminó segundo con 18 unidades, despidiéndose de su gente el martes con el triunfo 2-1 sobre México.

"Le dije a los jugadores que tenían que convertir su estadio en un fortín, que tenían que ganar o ganar", manifestó Pinto. "Lo lograron porque es un equipo honesto, con buenos jugadores y al que hay que creerle".

Honduras (15), México (11), Panamá (8) y Jamaica (5) siguieron en la tabla final.

Sin duda, el que más terminó derramando lágrimas en el cierre fue Panamá, que vio escaparse en menos de dos minutos la posibilidad de clasificarse al repechaje.

Los canaleros, que nunca antes habían llegado tan lejos en las eliminatorias, necesitaban derrotar a los estadounidenses en casa y que los mexicanos perdieran en San José.

"Estoy convencido que el dolor y la rabia de los panameños es compresible, porque lo que ha ocurrido es muy duro; le pido disculpas a todos", manifestó el timonel panameño Julio Dely Valdés.