Irán: Nueva ronda nuclear en pocas semanas

Conversaciones nucleares entre Irán y seis potencias mundiales concluyeron el miércoles con una nota optimista, calificadas de "muy importantes" por la jefa de la diplomacia europea. El canciller iraní habló de una posible "nueva fase" que aliviaría un decenio de tensiones sobre temores de que su país quiere una bomba nuclear.

La comisionada de relaciones exteriores de la UE, Catherine Ashton, no dio detalles sustanciales de las conversaciones. Pero leyó una declaración respaldada por Irán y las seis potencias, según la cual las conversaciones fueron "sustanciales y con visión de futuro".

Confirmando reportes de prensa, la declaración dijo que las dos partes se reunirán de nuevo en Ginebra el 7 y 8 de noviembre.

Ashton, que convocó las conversaciones, habló de "una reunión muy intensiva y pienso muy importante".

El canciller iraní Mohammad Javad Zarif, que encabezó la delegación de su país, dijo esperaba que los resultados conseguidos en dos días de reuniones concluidas el miércoles "sean el inicio de una nueva fase" en las relaciones entre Irán y las seis potencias: Estados Unidos, Rusia, China, Gran Bretaña, Francia y Alemania.

"Hemos llegado a una etapa seria de las conversaciones", dijo a la prensa.

La falta inmediata de detalles sobre lo conseguido, no obstante, dificultó evaluar el progreso en lo que ha sido una década de negociaciones estancadas sobre el programa nuclear iraní.

Irán dice que no está interesado en obtener una bomba nuclear. Su propuesta el martes a las seis potencias se centró en las demandas de esos países de que cese o reduzca actividades de enriquecimiento de uranio y otras que pudieran llevar a un arma atómica.

Zarif dijo previamente en un mensaje en Facebook que las seis potencias recibieron bien el "nuevo enfoque" de Irán, y pidieron reciprocidad, llamando a sus interlocutores a mostrar también "una nueva actitud".

Irán busca el levantamiento de severas sanciones económicas a cambio de concesiones que previamente se había mostrado renuente a considerar, tales como un aumento del monitoreo internacional y reducción del enriquecimiento de uranio, la pieza central del impasse con Occidente.

Las conversaciones internacionales al respecto han estado estancadas durante casi todos sus 10 años, con Teherán insistiendo en que no tiene interés en producir armamento nuclear, al tiempo que resiste tanto incentivos como sanciones impuestas para forzarle a poner fin al enriquecimiento de uranio y otras actividades que pueden conducir a la creación de armas.

Pero ahora parece que las negociaciones están impulsadas por nuevos vientos desde la elección del presidente reformista Hasan Ruhani en junio.

A una pregunta sobre detalles adicionales al esbozo dado a conocer públicamente por los iraníes antes de las conversaciones, un miembro de una de las delegaciones participantes dijo que el plan ofrecía reducciones en los niveles de enriquecimiento de uranio por Irán y en el número de centrífugas que realizan el enriquecimiento, una demanda clave de las seis potencias.

Un funcionario iraní dijo que el plan sería implementado en tres etapas, en un plazo de entre seis meses y un año. Ambos funcionarios hablaron a condición de preservar el anonimato, porque no estaban autorizados a discutir el plan.