EEUU: Esperanza de un acuerdo a la mano

Líderes del Senado están optimistas de lograr a última hora un acuerdo bipartidista que evite una mora en los pagos de la deuda federal y ponga fin al cierre parcial del gobierno después que divisiones entre los republicanos obligó a los líderes de ese partido a cancelar sus esfuerzos por aprobar su versión en la Cámara.

Presionado por el calendario, los mercados financieros y las encuestas de opinión pública, el líder de la mayoría en el Senado, Harry Reid, demócrata por Nevada, y el líder de la minoría en el mismo foro, Mitch McConnell, republicano por Kentucky, esperaban tener a la mano un acuerdo el miércoles y, de ser posible, votar sobre la propuesta ese mismo día.

Un factor de urgencia es la repetida advertencia del gobierno del presidente Barack Obama de que la administración perdería su autoridad de emitir deuda el jueves y existe el riesgo de una mora en los pagos sobre la deuda soberana que pudiera crear caos en la economía mundial. Los legisladores temen que los mercados financieros puedan desplomarse a menos que se resuelva la situación y que los electores pudieran tomar represalias contra los legisladores en las elecciones legislativas del próximo año, aunque las encuestas muestran que el público está más inclinado a culpar a los republicanos.

Otro elemento preocupante fue la advertencia emitida el martes por la agencia de calificación de crédito Fitch, de que debido al estancamiento sobre el presupuesto estaba revisando la calificación de AAA de la deuda federal para una posible baja. Los mercados de acciones también se pronunciaron negativamente y el promedio industrial Dow Jones y el índice Standard & Poor's 500 perdieron el martes casi 1%.

Asistentes de Reid y McConnell dijeron que los dos líderes habían reanudado las conversaciones y tenían la esperanza de lograr un acuerdo que pueda aprobarse en ambas cámaras.

Se espera que tal acuerdo sea similar al que los líderes estuvieron a punto de concretar el lunes, y que se describió como uno que extiende el límite de la deuda hasta el 7 de febrero, la reanudación inmediata de todas las operaciones del gobierno y mantener las agencias federales abiertas hasta el 15 de enero, para que los legisladores vuelvan a discutir esos temas en el futuro.

La propuesta también fija en mediados de septiembre la fecha tope para que los negociadores del presupuesto de ambos partidos informen sobre los esfuerzos por llegar a un acuerdo sobre temas a largo plazo como la reducción del gasto. Y probablemente exigiría que el gobierno de Obama certifique que puede verificar el ingreso de las personas que cumplen los requisitos para recibir subsidios federales al seguro médico a tenor con la ley de 2010.