Fitch pone deuda de EEUU bajo vigilancia negativa

La agencia de calificación crediticia Fitch advirtió el martes que está revisando la calificación crediticia del gobierno de Estados Unidos, actualmente de AAA, para una posible reducción, citando como causa el estancamiento en Washington que ha elevado la amenaza de una cesación de pagos de la deuda soberana del país.

Fitch puso la calificación crediticia de Estados Unidos bajo la llamada "vigilancia negativa", un paso que precedería a una degradación real. La agencia dijo que espera concluir su revisión dentro de los próximos seis meses.

El anuncio se produjo mientras los líderes de la Cámara de Representantes y el Senado se acercan al plazo inminente del jueves para aumentar límite de endeudamiento del país a 16,7 billones de dólares.

La agencia de calificación dijo confiar en que el límite de la deuda se elevará pronto, pero añadió que "la política de correr riesgos y la reducida flexibilidad financiera podrían aumentar el riesgo de una cesación de pagos de Estados Unidos".

Un portavoz del Departamento del Tesoro dijo que el anuncio de Fitch "refleja la urgencia con la que el Congreso debe actuar para eliminar la amenaza de impago que pesa sobre la economía".

Fitch hizo su anuncio después que los mercados financieros habían cerrado, pero los futuros del Dow Jones estaban esencialmente sin cambios la noche del martes durante las operaciones electrónicas.

Los legisladores pasaron la mayor parte del martes tratando de llegar a un acuerdo para elevar el límite de endeudamiento del gobierno y evitar un posible incumplimiento de pagos. El límite es un techo de la deuda que el gobierno puede acumular para pagar sus cuentas. El gobierno se endeuda la mayoría de los años porque su gasto supera sus ingresos desde hace mucho tiempo.

Fitch es una de las tres principales agencias de calificación de crédito de Estados Unidos, junto con Standard & Poor's y Moody's Investors Service.

S&P rebajó la deuda de largo plazo de Estados Unidos a "AA" en agosto de 2011, pero hace tres meses elevó su pronóstico, en parte debido a un aumento en los impuestos y recortes de gastos que han ayudado a reducir el déficit presupuestario. S&P ha dicho que es poco probable que cambie su calificación debido a la lucha en Washington sobre el límite de endeudamiento.