Proponen a gobierno y guerrillas cese de fuego

Un reconocido grupo de activistas propuso al gobierno del presidente Juan Manuel Santos y a las guerrillas de las FARC y el ELN implantar un cese de acciones ofensivas desde diciembre y hasta mayo del 2014, cuando serán las elecciones presidenciales, así como nombrar a un mediador que pueda facilitar los diálogos de paz y que buscan acabar con un conflicto armado de casi 50 años.

La propuesta de los activistas surge en medio de un debate nacional sobre si deben proseguir las negociaciones entre el gobierno y las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), que se recriminan mutuamente del lento avance de los diálogos de conversaciones sobre una agenda de seis puntos y de la cual sólo hay acuerdos parciales en el primer tema, sobre uso y tenencia de la tierra.

"Tomar la decisión de terminar un proceso de conversaciones no es aceptable éticamente. Continuar la guerra nos llevará a un laberinto sin salida, de degradación, aún peor de la que hemos experimentando en estos 50 años de confrontación", dijo el no gubernamental Colombianas y Colombianos por la Paz en una carta abierta dirigida a Santos y fechada el 14 de octubre.

En su misiva, divulgada en la jornada por la oficina de la ex senadora Piedad Córdoba, una de las dirigentes de la Organización, los activistas propusieron el cese de acciones ofensivas al gobierno y a las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, que llevan negociaciones de paz desde hace un año, en diálogos desarrollados en Cuba.

Ese cese de acciones regiría a partir de diciembre y hasta mayo, fecha de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, como una forma de "proteger las conversaciones con las FARC... para que estas culminen con la firma de un acuerdo de terminación del conflicto armado".

Voceros negociadores de la guerrilla han dicho estar dispuestos a suspender temporalmente las negociaciones durante la campaña y las elecciones para evitar que el debate electoral perturbe el ambiente de los diálogos, una opción descartada hasta ahora por Santos, quien se ha quejado de lento avance de las negociaciones.

"Invitamos a las partes estudiar la posibilidad de acordar el nombramiento de un facilitador mediador que pueda buscar salidas a las crisis y pueda brindar información a la sociedad e instituciones que no llamen a equívocos, a tensiones o falsas interpretaciones", agregó el grupo. Desde el inicio de las negociaciones, las partes acordaron diálogos directos sin mediadores.

El presidente, que a lo largo de la jornada tuvo varias reuniones y por la tarde asistió a la inauguración de una sede policial en Bogotá, no comentó la propuesta de inmediato, aunque ya en el pasado ha descartado una suspensión de las acciones militares contra la guerrilla y la semana pasada ordenó arreciar la ofensiva en contra de los insurgentes. Santos ha sostenido en reiteradas ocasiones que en pasados diálogos con las FARC los ceses de hostilidades han sido utilizados por los rebeldes para fortalecerse.

El analista y columnista Pedro Medellín indicó en diálogo telefónico que la iniciativa de Colombianas y Colombianos por la Paz "lo que expresa es la preocupación de distintos sectores sobre el avance real que pueden tener las conversaciones... (y ante la percepción) de que esto no avanza para ningún lado".

La propuesta "más recoge las preocupaciones de las personas...que del proceso mismo", añadió Medellín al agregar que en su opinión tanto "el gobierno como las FARC se han equivocado en mostrar una especie de situación de bloqueo" en los diálogos, cuando es "normal que un conflicto de 50 años no se resuelve de un día para otro".

Resaltó que incluso desde antes del inicio formal de las negociaciones a ambos lados le ha correspondido "tragarse un sapo" o aguantar acciones militares o ataques insurgentes, precisamente por su interés de seguir adelante en la negociación. "En medio de unas elecciones todo proceso puede ser sujeto de contaminación porque hay muchos intereses en juego y en ese sentido lo mejor que pudieran hacer (las partes) es acelerar" el ritmo de los diálogos.

El tema de la guerra y la paz ha marcado las últimas campañas electorales al punto que la promesa de negociar con las FARC o combatirlas frontalmente han determinado victorias presidenciales en las al menos tres últimas elecciones, incluyendo la de Santos, que como ministro de Defensa del 2006 al 2009 propinó algunos de los más duros golpes que han sufrido los rebeldes.