Amnistía denuncia muerte de presos en Nigeria

Cientos de personas mueren en detención militar a balazos, asfixia o inanición mientras las fuerzas de seguridad de Nigeria reprimen una rebelión islámica en el nordeste, denunció el martes Amnistía Internacional.

Más de 950 personas murieron en custodia militar en el primer semestre del año, según "informaciones creíbles" de un alto oficial del ejército, dijo la organización.

The Associated Press reportó en agosto que cientos de detenidos por las fuerzas de seguridad en el norte de Nigeria habían desaparecido. El nuevo informe de AI podría explicar qué les sucedió.

Los militares y funcionarios del gobierno no respondieron inmediatamente a llamados telefónicos y correos electrónicos en que se les preguntó sobre la denuncia.

Si el número de muertos en custodia militar citado por AI es preciso, significa que los militares nigerianos han matado más civiles que los extremistas en esos seis meses.

Amnistía Internacional reclamó una investigación urgente.

Al parecer a los detenidos "les disparaban en la pierna durante los interrogatorios, les privaban de atención médica y los dejaban morir desangrados", dijo el grupo defensor de los derechos humanos con sede en Londres. El informe incluye testimonio de detenidos que quedaron en libertad.

La AP reportó tres meses después que el presidente Goodluck Jonathan declaró estado de emergencia en los estados de Adamawa, Borno y Yobe, el 14 de mayo, que cientos de personas eran detenidas en allanamientos nocturnos. El estado de emergencia da a una fuerza conjunta de soldados, policías, funcionarios de inteligencia, inmigración y aduanas el derecho a efectuar detenciones, traslados y allanamientos sin autorización judicial.

Los familiares de los detenidos, organizaciones promotoras de los derechos humanos y periodistas han solicitado al ejército, la policía, los servicios de inteligencia y a funcionarios del gobierno el paradero de los detenidos, pero no han recibido respuesta, según reportó la AP.

AI dijo que docenas de cadáveres son llevados por los soldados a las morgues de los principales hospitales en Maiduguri y Damaturu, capitales de los estados de Borno y Yobe.