EEUU: Corte Suprema revisará reglas ambientales

El Tribunal Supremo aceptó el martes decidir si bloquea o no algunas cláusulas del plan del presidente Barack Obama para reducir las emisiones de gases de invernadero por plantas eléctricas y fábricas.

Los jueces dijeron que revisarán un fallo unánime de un panel federal de apelaciones que ratificó las regulaciones buscadas por el gobierno.

La cuestión en el caso es si la autoridad de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) para regular emisiones automovilísticas de gases de invernadero como contaminantes del aire, derivada de un fallo de la Corte Suprema el 2007, es aplicable también a plantas generadoras y fábricas.

Esencialmente, la corte considerará una pieza pequeña, pero crucial, del plan de Obama para combatir el calentamiento global: un requerimiento de que compañías que expandan plantas industriales existentes o construyan nuevas instalaciones deben evaluar formas para reducir sus emisiones de carbono. Para muchas instalaciones, es la única forma en que esas emisiones pueden ser reguladas, hasta que EPA establezca estándares nacionales.

Dos años después del fallo del 2007 sobre automóviles, el gobierno de Obama concluyó que la emisión de dióxido de carbono y otros gases de invernadero es una amenaza a la salud y el bienestar humanos, una conclusión que ha usado para extender la autoridad de la EPA a fuentes grandes estacionarias de esos gases.

El gobierno elabora actualmente las primeras pautas nacionales para plantas generadoras nuevas y ya existentes, y las ampliará a otras fuentes estacionarias. Pero mientras tanto, la única forma para que las compañías lidien con el calentamiento global es con un programa de permisos que les requiera analizar las mejores tecnologías disponibles para reducir las emisiones de carbono.

El presidente le dio a la EPA hasta el verano del año próximo para proponer regulaciones para plantas generadoras existentes, la mayor fuente no regulada de gases de invernadero.

"Desde el punto de vista ambiental, es malo, pero no catastrófico", dijo Michael Gerrard, profesor de derecho en la Universidad de Columbia y director de su Centro para Cambio Climático. Gerrard dijo que habría sido mucho peor si el máximo tribunal hubiese decidido cuestionar las conclusiones de la EPA de que los gases de invernadero ponen en peligro la salud y el bienestar humanos.

Grupos ambientalistas en general respiraron aliviados por el rechazo por la corte a llamados de que anulase su decisión del 2007 o revisase las conclusiones de la EPA sobre los efectos de los gases de invernadero en la salud.

"Es una luz verde para que la EPA siga trabajando en sus estándares de emisiones de carbono", dijo Joanne Spalding, abogada del Sierra Club.

El caso será debatido a inicios del 2014.