Inversionistas despreocupados por amenaza de deuda

Warren Buffet lo compara con un golpe nuclear. Los economistas advierten que el gasto del gobierno en programas como el Seguro Social se desplomaría. Y el Tesoro afirma que la economía caería en una recesión peor que la más reciente.

Pero uno no pensaría que una mora en el pago de la deuda soberana de Estados Unidos pudiera llevar a una pesadilla por la forma en que muchas compañías e inversionistas se preparan. Sencillamente no se preparan. Todos parecen pensar que, al final, Washington encontrará la forma de solucionar la situación.

"Nadie le tiene miedo", dijo Nicholas Colas, jefe de estrategia de mercado de CovergEx Group, una casa de corretaje de Nueva York.

Brian Doe, asesor de administración de patrimonio en Gratus Capital Management en Atlanta, tiene 35 clientes que le han confiado el manejo de 50 millones de dólares. Pero Doe no pierde el sueño sobre una mora potencial, y aparentemente sus clientes tampoco, porque ninguno lo ha llamado a preguntarle por el tema, dijo.

"No he hecho nada", dijo, y agrega que lo considera una probabilidad muy baja. "La gente en Washington es estúpida, pero no tanto".

Marcello Ahn, un gerente de fondos de inversión en Seúl, estás más preparado, más o menos. Ahn no cree que habrá una mora, pero si ocurre, la cartera accionaria de astilleros y empresas químicas, muy sensibles a la economía, saldrán perdiendo. Así que no ha comprado en esos sectores.

Pero no ha vendido un solo título o hecho movimientos importantes para proteger su cartera de inversiones.

"No estamos tomando decisiones sobre la base del peor caso", afirmó.

Pero ese peor caso potencial está cada vez más cerca. El Tesoro dice que se le acabará el dinero para pagar las cuentas si el Congreso no aprueba un aumento del límite de la deuda para el jueves. Eso incluye el pago de los intereses y el capital en bonos ya emitidos, considerados la inversión más segura del mundo.

Los bonos del Tesoro se usan como garantía en préstamos por valor de billones de dólares todos los días. También son la referencia para medir el riesgo de acciones y otro tipo de deuda. Una mora crearía dudas sobre el valor de esos activos y el caos en el sistema financiero.

Esa es la razón clave por la que muchos no parecen estar preparados: ¿Para qué preocuparse si uno no puede hacer nada? O, como expresó un funcionario de la petrolera francesa Total: "Nadie puede imaginar las consecuencias, así que no tenemos ningún plan".

Sony Corp. tampoco parece tenerlo. "No hay mucho que una compañía pueda hacer", dijo su director general Kazuo Hirai el viernes en la sede de Tokio.

Sin embargo, el mundo empresarial no está completamente al margen. Las grandes empresas estadounidenses han estado acumulando efectivo desde la crisis financiera por temor a otra crisis de crédito. Y las autoridades normativas, los grandes bancos y fondos de inversión han tomado medidas para fortalecer sus defensas.

Algo que preocupa particularmente son los bonos del Tesoro que vencen después del jueves. El temor es que los tenedores de esos bonos no puedan cobrar su dinero en caso de una mora.

Como resultado, la Bolsa de Hong Kong stock exige a los inversionistas que usan esa deuda como garantía en ciertas transacciones que coloquen más porque ahora conllevan un mayor riesgo. Y los bonos de inversión, que están llenos de bonos del Tesoro, también se apresuran a protegerse. En una decisión poco común, Fidelity Investments y JP Morgan Chase informaron la semana pasada que se habían desecho de todos los bonos del Tesoro que vencen poco después de la fecha tope.