Encuesta: estadounidenses demoran el retiro

Golpeados por una recesión que socavó las inversiones y el valor de las viviendas, pero satisfechos con su trabajo, los estadounidenses en edad de jubilación parecen haber aceptado la realidad de que se retirarán más tarde de lo que suponían y que ese retiro no representará un alejamiento total de la fuerza laboral.

Un 82% de trabajadores mayores de 50 años dicen que es por lo menos probable que trabajen después de retirarse, según una encuesta difundida el lunes por Associated Press-NORC Center for Public Affairs Research (Centro de Investigación de Asuntos Públicos).

El sondeo halló que el 47% de los trabajadores consultados anticipa retirarse más tarde de lo que pensaban y, en promedio, planean hacerlo alrededor de los 66 años, o sea casi tres años más de lo que calculaban cuando tenían 40. Los varones, las minorías, los padres de menores, los que ganan menos de 50.000 dólares anuales y los carentes de seguro médico tenían más probabilidad de prolongar su vida laboral.

"Muchas personas han experimentado una fuerte caída en sus planes del 401(k) (ahorro voluntario en el que al empleado se le descuenta un poco de su salario mensual), de modo que tratan de compensar por ese período en el que perdieron dinero", afirmó Olivia Mitchel, experta en retiro que enseña en la Universidad de Pensilvania.

Unas tres cuartas partes de los consultados dijeron haber pensado mucho sobre su retiro. Al sopesar los factores que consideran muy o extremadamente importantes para influir sobre su decisión, el 78 % citó necesidades financieras, el 75% la salud, el 68% su capacidad para hacer su trabajo y el 67% la necesidad de prestaciones otorgados por el empleador, tales como seguro de salud.

El diseñador gráfico Tom Sadowski, de 65 años, residente en Sterling, Virginia, esperaba retirarse este año, pero la recesión provocó la quiebra de su negocio y se comió parte de sus ahorros. Con cuatro hijas adolescentes, sabía que tenía que demorar su retiro.

"A esta edad, mi papá ya se había retirado hacía diez años y mudado a la Florida", dijo. "Ahora la situación es diferente para la mayoría de la gente".

Sadowski planea retirarse en unos cinco años, pero incluso a esa altura anticipa que hará algunos trabajos a cambio de un pago. Observa que algunos de sus amigos sin hijos han empezado a retirarse.

"Por un momento, los envidié. Pero no se puede vivir así", afirmó.

El cambio en la expectativa del retiro coincide con una tendencia creciente de jubilación postergada. La participación laboral de la gente de mayor edad fue disminuyendo durante medio siglo después de la llegada del seguro social, pero empezó a subir a fines de la década de 1990. Los adultos mayores son ahora el segmento de mayor crecimiento en el mercado laboral estadounidense; las personas de 55 años o más representarán una cuarta parte de la fuerza laboral civil en el 2020.

Ese crecimiento ha corrido paralelo al interés en los retiros mucho más activos que el estereotipo de mudarse a la Florida para no volver a trabajar jamás. Entre los retirados, el 4% busca un empleo y el 11% ha vuelto a trabajar. Los que siguen en su trabajo revelaron mucho mayor interés en seguir haciéndolo: un 47% de los empleados encuestados dijeron que es muy o sumamente probable que hagan algún trabajo a cambio de un pago después de retirarse, y el 35% dijo que era algo probable.

"La definición de retiro ha cambiado", dijo Brad Glickman, planificador financiero en Chevy Chase, Maryland. "Ahora la pregunta que les hacemos a nuestros clientes es '¿Qué trabajo hará después de retirarse?'"

Clara Marion, de 69 años, de Covington, Louisiana, se retiró como maestra en 2000 y volvió a trabajar un año después. Se retiró nuevamente en 2007 y una vez más volvió a trabajar de tiempo parcial porque necesitaba el dinero.

La primera vez que se retiró tenía unos 100.000 dólares en ahorros, pero ha usado gran parte de ellos. Su pensión no es suficiente para pagar sus cuentas y no cubre los requisitos necesarios para el seguro social. Por eso está de nuevo enseñando a alumnos de segundo grado cuatro días por semana.

"Me encantaría quedarme durmiendo", admitió, "pero probablemente nunca me retiraré".

Aunque su preocupación financiera es lo que la mueve a seguir trabajando, asegura que disfruta de su trabajo, al igual que otros consultados que manifiestan una satisfacción laboral excepcional. Nueve de cada diez trabajadores en el estudio dijeron estar muy o algo satisfechos con su trabajo.

El aumento en la longevidad y una idea renovada de cuándo empieza la ancianidad también motivan a más personas de edad a trabajar. Seis de cada diez dijeron sentirse más jóvenes que su edad cronológica. Los encuestados consideraron que la edad promedio en la que una persona se considera vieja es unos 72 años.

La encuesta de AP-NORC se llevó a cabo del 8 de agosto al 10 de septiembre por medio de NORC en la Universidad de Chicago, con fondos de la fundación Alfred P. Sloan. Se efectuó telefónicamente en inglés y español a 1.024 personas de 50 años o más a nivel nacional. El margen de error fue del 4,1 %.