Se corre el Maratón de Chicago con Boston en mente

Los corredores que participaron el domingo en el maratón de Chicago tuvieron a otra ciudad, Boston, cerca de sus corazones, y parecieron decididos a demostrar que, seis meses después del atentado explosivo contra el maratón en esa ciudad a casi 1.600 kilómetros (mil millas) de distancia, podrían correr por las calles juntos y sin miedo.

Unas reforzadas medidas de seguridad a lo largo de la ruta cambiaron sensiblemente la atmósfera en comparación con el certamen en los últimos años, pero el tiempo fresco y frío ayudó a muchos a establecer récords personales. Fue el primer maratón importante en Estados Unidos desde los atentados de Boston del 15 de abril, cuando murieron tres personas y más de 260 resultaron heridas.

Los corredores de más de 120 países y de los 50 estados de la Unión Americana guardaron un minuto de silencio por las víctimas y sus familias antes de comenzar la carrera.

Clara Santucci, quien finalizó novena el domingo y fue la mejor entre las competidoras estadounidenses, dijo que el aumento en la seguridad le hizo más difícil llegar a la línea de salida que cualquier competencia en la que había corrido.

"Entiendo que siendo éste el siguiente maratón importante después del de Boston, la preocupación era la seguridad", dijo Santucci. "Sólo espero que lo hayan resuelto de manera que no se les impida a los espectadores ver las partes más emocionantes de la carrera, como la meta y la salida. Eso es de lo que se trata nuestro deporte", agregó.

Entre las precauciones adicionales que se tomaron en Chicago hubo vehículos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS por sus siglas en inglés) en la acera de la avenida Michigan, cerca de la orilla del lago del mismo nombre, y perros de la policía entrenados para detectar bombas. La ciudad aprovechó sus camiones quitanieve para bloquear los caminos cerrados al tránsito.

La línea de meta, la zona donde ocurrieron los atentados de Boston, tuvo un escrutinio especial y la policía le pidió a los corredores que mostraran su número de competidor a medida que se acercaban al final de la carrera de 26,2 millas (42.16 kilómetros).

No se reportaron problemas para la tarde del domingo, dijo la policía de Chicago. El maratón de este año atrajo a 40.230 corredores, dijeron los organizadores de la competencia.

La mayor seguridad hizo más difícil que la residente de Chicago Jo Ann Surman pudiese encontrarse con su hija en la línea de meta, así que eligieron otro punto de encuentro y dijeron que no les importó. Surman vestía una camisa de los Medias Rojas de Boston.

"Me quise poner esto para que otras personas vean que seguimos pensando de ellos", dijo, refiriéndose a las víctimas y residentes de Boston en general.

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Los periodistas de The Associated Press Andrew Seligman y Nancy Armour en Chicago contribuyeron a este despacho.