Funcionarios del G20 atentos a EEUU

Estados Unidos necesita implementar medidas urgentes para resolver sus problemas de presupuesto, los cuales están generando incertidumbre para la economía global, dijeron el viernes los ministros de finanzas del mundo.

Los ministros de hacienda y funcionarios de los bancos centrales de las naciones del Grupo de los 20 cerraron dos días de discusiones en Washington con un comunicado conjunto en el que expresaron inquietud por la parálisis presupuestaria entre el Congreso y el gobierno de Barack Obama.

El ministro de finanzas ruso Antón Siluanov dijo a reporteros en conferencia de prensa que el problema de cierre parcial del gobierno estadounidense y la necesidad de aumentar su límite de deuda antes del jueves fueron abordados por el secretario del Tesoro Jacob Lew. El presidente de la Reserva Federal Ben Bernanke también participó en las conversaciones.

Siluanov dijo que todos los participantes del G20 esperan una resolución pronta y que cerca de 45% de las reservas internacionales rusas están invertidas en bonos del Tesoro norteamericano.

Estados Unidos agotará el jueves su autoridad para emitir bonos de deuda nueva. Lew ha advertido que con ingresos previstos de apenas 30.000 millones de dólares después de eso, el país pronto quedará imposibilitado para pagar sus cuentas, como los intereses por la deuda de Estados Unidos, que ascendería a 16,7 billones de dólares. Ello provocaría un inédito impago de la deuda norteamericana.

Como muestra de la urgencia de la situación, Lew abandonó la sesión del G20 antes de que concluyera el viernes para asistir a una reunión en la Casa Blanca con Obama y los republicanos del Senado.

Siluanov dijo que los funcionarios del G20 no discutieron planes de contingencia en caso de que no se eleve el techo de deuda de Estados Unidos para el jueves. La noche previa, el ministro ruso dijo a reporteros después de una cena del G20 que los funcionarios estadounidenses dieron garantías de que el problema de la deuda estaría resuelto antes de la fecha límite.

No obstante, funcionarios estadounidenses dijeron el viernes que no ofrecieron tales garantías, sino que simplemente expresaron esperanza de que el Congreso tome medidas.

"No hay planes de emergencia ni extraordinarios", dijo Siluanov. "En el transcurso de la reunión de hoy, no se elaboraron planes. No se discutió un peor escenario posible. Confiamos en que las autoridades de Estados Unidos hallarán la manera de resolver esta situación compleja".

Siluanov dijo que Rusia no estaba contemplando reducir el tamaño de sus inversiones en papeles de Estados Unidos, porque tales inversiones eran a largo plazo, mientras que la crisis de deuda era un tema de corto plazo.

Otros ministros de finanzas expresaron un optimismo similar. Algunos notaron que esta no sería la primera vez que Estados Unidos ha estado al borde de una crisis por impago, pues anteriormente se han solucionado en el último minuto.

El ministro japonés Taro Aso dijo a reporteros en conferencia de prensa que transmitió a Lew la esperanza de la nación nipona de que el techo de deuda sea elevado "de una vez por todas sin demora".

El comunicado del G20 decía también que sería importante para los países que se han beneficiado de las tasas de interés sumamente bajas, tratar de implementar políticas económicas prudentes, así como reformas estructurales que apuntalen sus sistemas financieros a medida que las tasas de interés en todo el mundo regresan a niveles más normales. La salida de grandes volúmenes de capital de inversión a mediados de año ha desestabilizado algunas economías emergentes, como India e Indonesia.

Las discusiones del G20 se realizaron antes de las reuniones del sábado en el FMI, integrado por 188 naciones, y su organización crediticia hermana, el Banco Mundial.

Las conversaciones fueron una especie de despedida de Bernanke, quien asistió a su última sesión del G20, y de presentación para Yellen, seleccionada esta semana por Obama para reemplazar a Bernanke en la dirección de la Fed. Se prevé que Yellen participe en algunas de las discusiones del sábado.

El G20 representa cerca de 85% de la economía global, e incluye a naciones industrializadas como Estados Unidos, Alemania y Francia, así como a economías emergentes como China, Brasil y la India.

Las reuniones ministeriales se efectuaron en momentos en que se ha enfriado el crecimiento en las economías emergentes y algunas de ellas luchan por disipar los temores sobre el aumento de los intereses si la Reserva Federal comienza a disminuir su compra de bonos.

La directora gerente del FMI, Christine Lagarde, advirtió el jueves que si Estados Unidos no aumenta su límite de endeudamiento podrían salir perjudicadas tanto la economía estadounidense como la global.

"Por supuesto, sabemos y ustedes saben ahora que el fracaso en aumentar el límite de endeudamiento causaría no solamente graves daños a la economía de Estados Unidos sino a la economía global como consecuencia del efecto contagioso", dijo Lagarde.

"El tener esta incertidumbre y esta forma prolongada de tratar temas fiscales y temas de la deuda no ayuda a la economía de Estados Unidos", agregó.

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Los periodistas de The Associated Press Harry Dunphy y Matthew Pennington contribuyeron a este despacho.