Prometen fuerte seguridad para Maratón de Chicago

Las vallas ya se están instalando, las calles están siendo cerradas y los atletas ya están llegando desde todas partes del mundo para asistir al Maratón de Chicago, el domingo. Tras bambalinas, la policía también se está preparando para lo que será la carrera más seguida en la historia de la ciudad, especialmente tras el atentado durante el Maratón de Boston.

La policía ha prometido intensificar la seguridad para los 45.000 corredores y más de un millón de espectadores a lo largo de un recorrido de 42,16 kilómetros (26,2 millas) por la ciudad. Los funcionarios policiales prefieren no ofrecer detalles, pero se espera que más de un millar de agentes uniformados y de civil, junto con perros detectores de bombas --muchos más que en años anteriores-- se mezclen con la multitud.

Dentro de un puesto de mando, los policías monitorearán las imágenes captadas por helicópteros y algunas de las 22.000 cámaras de seguridad de la ciudad, el sistema de vigilancia más extenso de Estados Unidos.

"Vamos a tener los ojos fijos en cada pie (30 centímetros) de la ruta del maratón", dijo el superintendente de la Policía de Chicago Garry McCarthy.

La policía hará más inspecciones aleatorias de bolsas y mochilas de los espectadores que en otras ocasiones. Por primera vez, aquellos bolsos desatendidos simplemente serán desechados después de ser inspeccionados por perros detectores de bombas y se determine que no son riesgosos, dijo McCarthy. Los amigos y familiares que planeen reunirse con los corredores en una zona designada posterior a la meta también serán sujetos a registros.

Los propios corredores también verán cambios. Sólo podrán utilizar bolsas de plástico transparente distribuidas por los organizadores de la carrera para que guarden sus pertenencias cerca de la línea de meta. También deberán recoger sus propios paquetes, con la ayuda de sus números de identificación y dispositivos de rastreo, en vez de recurrir a amigos o familiares.

Aquellos días en que los espectadores saltaban las vallas para correr y reunirse con sus amigos o familiares también podrían haber acabado. La policía dijo que nunca ha detenido a alguien por hacerlo en carreras anteriores, pero advirtió que este año podría recurrir a detenciones para cualquier persona que no abandone la zona de los corredores cuando se le ordene. La línea de meta sólo estará abierta para los espectadores con boleto.