Acusan a Honduras de estar penetrado por narcos

El director de la Oficina Administradora de Bienes Incautados de Honduras (OABI), Humberto Palacios Moya acusó a las estructuras de la seguridad del Estado de estar penetradas por el narcotráfico tras denunciar que durante una gran operación de desarticulación de un cártel, los delincuentes recibieron información con semanas de antelación lo que les permitió salvar parte de su dinero y propiedades.

Moya dijo el jueves en Tegucigalpa que en las 71 cuentas bancarias incautadas en septiembre al grupo organizado Los Cachiros en el oriente de Honduras "no había fondos" porque "fueron vaciadas con anticipación".

El funcionario no calculó el valor real de lo incautado, que incluyó viviendas y empresas.

Además, según Moya, en las empresas incautadas durante la desarticulación de Los Cachiros, tampoco se encontraron "automóviles, maquinaria, máquinas pequeñas y documentación de los bienes, como empresas, que son necesarios para la administración de los mismos, como su extensión, dónde están inscritos, cuánto es su producción. No nos dejaron absolutamente nada".

Respecto a las viviendas incautadas, Moya supo de un "señor que alquila una casa de las que se incautaron, dice que hace un mes andaba buscando dónde alquilar, porque le avisaron que la Fiscalía iba a llegar a la incautación".

Para Moya, "hubo una filtración de información, lo que significa que los entes investigadores del Estado no tienen..., lo que he resumido todo el tiempo, que están penetrados".

Las declaraciones de Moya contradicen lo hecho público por el director general de la Policía de Honduras, Juan Carlos Bonilla, que estimó el valor de lo incautado en 500 millones de dólares. Nadie fue detenido durante la operación.

La Oficina para el Control de Bienes en el Extranjero de Estados Unidos, adscrita al Departamento del Tesoro, designó como narcotraficantes al cártel de Los Cachiros, dirigido por los hermanos Javier Eriberto Rivera Maradiaga y Devis Leonel Rivera Maradiaga, a quienes identificó como líderes de la banda.

Además incluyó a sus padres, Santos Isidro Rivera Cardona y Esperanza Caridad Maradiaga López, y a sus hermanos Maira Lizeth Rivera Maradiaga y Santos Isidro Rivera Maradiaga. El séptimo designado es el nicaragüense Bismarck Antonio Lira Jirón.

"Los Cachiros es una violenta banda narcotraficante en Honduras cuyos miembros arrojan ganancias ilícitas en empresas y propiedades para obtener legitimidad pública y lavar su riqueza", dijo en un comunicado el director de la Oficina para el Control de Bienes en el Extranjero, Adam J. Szubin.

Según el Departamento del Tesoro, Los Cachiros gestionaban pistas de aterrizaje en Honduras desde donde descargaba droga en relación con el cártel mexicano de Sinaloa.