Llaman a poner fin al trabajo infantil en mundo

Activistas y delegados de 152 países llamaron el jueves en Brasil a redoblar esfuerzos para erradicar la presencia de menores en lugares de trabajo, especialmente aquellos considerados degradantes o de riesgo personal para el menor.

Al concluir una reunión de tres días en Brasilia dedicada al intercambio de experiencias en el combate infantil, los asistentes exaltaron la caída en los índices de menores involucrados en actividades laborales, pero reconocieron que se necesitará un esfuerzo mayor para eliminarlo en 2016, como se propusieron.

"Los lugares donde los sindicatos son fuertes, las condiciones de trabajo son mejores y no hay trabajo infantil. Si aún hay 168 millones de niños trabajando en el mundo, es que no hemos hecho suficiente", admitió Jeroen Beinaert, de la Confederación Sindical Internacional, al cerrar la conferencia.

El último informe de la Organización Internacional del Trabajo destacó que hasta 2012 había 168 menores de edad en el mercado de trabajo, de los cuales casi la mitad están involucrados en las peores formas, como explotación sexual, conflictos armados, empleos en basureros u otras actividades que ponen en riesgo su integridad.

El número refleja una disminución de 78 millones de menores desde 2000, cuando la organización comenzó a contabilizar la presencia de niños en actividades laborales.

La declaración final de la Conferencia Global Sobre Trabajo Infantil, tercera que se realiza desde 1997, llamó a la comunidad internacional a "aumentar inmediatamente los esfuerzos a nivel internacional y nacional por erradicar totalmente el trabajo infantil".

El director general de la OIT, el británico Guy Ryder, reconoció que será difícil alcanzar esa meta en el plazo previsto, pero insistió en mantener la fecha para tratar de llegar a la cuarta conferencia, programada para 2017 en Argentina, con un mundo libre de trabajo infantil.

El inspector de trabajo de Uruguay, Juan Andrés Roballo, dijo a Associated Press que los países del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela) se plantearon su propia meta: declarar a la región libre de trabajo infantil. Consideró que las naciones del Cono Sur avanzan positivamente hacia ese objetivo.

"La inversión social que se ha realizado y la coincidencia política entre los países nos ponen en una situación buena para desarrollar acciones que involucran a todos, porque lo que se haga en un país incide en otro, por eso es importante en el ámbito del Mercosur realizar acciones de fiscalización conjunta, control y vigilancia de fronteras", dijo Roballo.

El sector de mayor preocupación en el mundo es el agrícola, que concentra cerca de 60% de los menores involucrados en el trabajo.

El representante de la organización de la ONU para la Agricultura y la Alimentación, Bernd Seiffert, explicó que las áreas rurales también son las que concentran los mayores índices de pobreza e informalidad laboral, lo que redunda en una mayor presencia de menores que trabajan, muchas veces enviados por sus familias.

Para enfrentar el fenómeno, el director de la OIT se pronunció por políticas laborales que garanticen mejores condiciones de empleo para adultos, porque una familia con ingresos adecuados no envía a sus hijos a trabajar, combinado con un fortalecimiento de la educación.

La ministra brasileña de Desarrollo Social, Tereza Campello, destacó que su país se ha convertido en referencia mundial de erradicación del trabajo infantil, con una reducción dos veces superior al promedio mundial.

No obstante, admitió que el país enfrenta un desafío grande por sacar a los menores que trabajan en basureros y los que sirven como empleados domésticos, que escapan a las acciones de fiscalización que normalmente se realizan en áreas rurales, de comercio e industria.