Exalcalde de Detroit sentenciado a 28 años

El exalcalde de Detroit Kwame Kilpatrick fue sentenciado el jueves a 28 años de prisión por corrupción, presumiblemente el último capítulo de una serie de escándalos que destruyeron su carrera política y contribuyeron a agravar la crisis de la ciudad.

Kilpatrick, que se desempeñó como alcalde de 2002 a 2008, engrosó su cuenta bancaria en decenas de miles de dólares, viajó por el país en aviones privados e incluso intimidó a la recaudadora de fondos de su campaña para que escondiera dinero en el corpiño a fin de entregárselo subrepticiamente, según pruebas presentadas durante el juicio.

"Estoy listo para irme a fin de que la ciudad pueda seguir adelante", dijo Kilpatrick a la jueza. "La gente aquí está padeciendo y acepto responsabilidad por buena parte de ese sufrimiento".

En marzo el acusado, de 43 años, fue condenado por asociación ilícita, fraude, extorsión y delitos impositivos. El gobierno caracterizó su accionar como una estrategia de años para sacar provecho de los contratistas y recompensar a los aliados. Se condenó por sus propios mensajes de texto, que revelaron esfuerzos por asegurar contratos para un amigo, Bobby Ferguson, un excavador que recibió millones de dólares en contratos municipales.

Los contratistas dijeron que se vieron obligados a incorporar a Ferguson como socio o arriesgarse a perder contratos lucrativos.

Los agentes que revisaron cuentas bancarias y tarjetas de crédito dijeron que Kilpatrick gastó 840.000 dólares por encima de su salario durante su período como alcalde. La defensa trató de demostrar que ese dinero provino de regalos generosos de simpatizantes políticos.

El gobierno dijo que el acusado también tomó dinero de un fondo sin fines de lucro que fue creado para ayudar a los residentes necesitados de Detroit, que usó para clases de yoga, campamentos para sus hijos, clubes de golf y viajes.

"Un hombre con el carisma y habilidad del señor Kilpatrick escogió usar sus talentos en su enriquecimiento personal cuando tenía el potencial de hacer mucho por la ciudad", afirmó la jueza Nancy Edmunds antes de imponer la sentencia.

La sentencia fue una victoria para la fiscalía, que había recomendado al menos 28 años de prisión, mientras la defensa solicitó no más de 15.

Kilpatrick, demócrata, dejó el cargo en el 2008 por otro escándalo: mensajes de texto revelaron que había mentido durante un juicio para encubrir una relación sexual con su principal asistente, Christine Beatty, y para ocultar los motivos por el que degradó o despidió a policías que sospecharon irregularidades en la alcaldía.