Fernández evoluciona bien de la operación

La presidenta Cristina Fernández evoluciona favorablemente y sin complicaciones de la operación de hace dos días en la que se le extrajo un hematoma craneal, pero permanece en terapia intensiva.

El parte médico del hospital de la Fundación Favaloro emitido el jueves informó que en el segundo día del posoperatorio la mandataria, de 60 años, tiene "todos los parámetros vitales dentro de los rangos normales".

El parte del centro médico donde fue operada Fernández indicó además que a la paciente se le realizó una "tomografía axial computada de cerebro de control con resultados satisfactorios".

La mandataria "continúa con estricto control médico por los profesionales del Instituto de Neurociencias y de la unidad multivalente de la Fundación Favaloro, y por los doctores Luis Buonomo y Marcelo Ballesteros de la Unidad Médica Presidencial", concluyó el parte médico, que no detalla cuándo se dará de alta a la mandataria.

En tanto, el portavoz gubernamental, Alfredo Scoccimarro, informó a los periodistas que están de guardia en las inmediaciones del centro médico que la presidenta "ha evolucionado en forma positiva" y que "desayunó muy bien y hace un rato comió verduras al vapor con manzana asada".

"Está progresando muy bien... Les manda un beso a todos los argentinos", dijo el funcionario, que tampoco abundó sobre cuándo saldría la presidenta del centro médico.

La intervención quirúrgica drenó un coágulo de sangre que le presionaba el cerebro a Fernández a causa de un golpe que sufrió en la cabeza el 12 de agosto.

El gobierno no ha dado detalles del plazo que le demandará la plena recuperación de la paciente, aunque expertos han señalado que podría oscilar entre los 20 y 45 días. La escasez de información oficial sobre el estado de la mandataria ha generado críticas de medios de prensa y políticos de la oposición.

Fernández fue reemplazada al frente del Poder Ejecutivo por el vicepresidente Amado Boudou, uno de los políticos argentinos con peor imagen en las encuestas de opinión pública debido a que es investigado por supuesto mal desempeño de sus funciones en un caso de corrupción y por presunto enriquecimiento ilícito. El hecho de que encabece la presidencia fue criticado por los opositores.

El oficialismo reveló el jueves cómo se golpeó Fernández en la cabeza. Ocurrió cuando la dirigente peronista "estaba ordenando o juntando algún regalo que tenía del nieto Néstor Iván (el bebé que su hijo Máximo Kirchner y Rocío García tuvieron en julio) y trastabilló", explicó al canal América TV Martín Insaurralde, candidato a diputado nacional por la provincia clave de Buenos Aires para las legislativas del 27 de octubre y a quien la mandataria ha prestado apoyo continuamente en la campaña.

Insaurralde indicó que allegados a la presidenta le habían contado cómo fue el accidente doméstico y negó que la mandataria tropezara a causa de un desmayo. Fernández sufre de hipotensión crónica.

La ausencia de la presidenta del poder se produce a escasas tres semanas de las elecciones legislativas, en las que está previsto que el oficialismo sufra un revés.